sábado, 28 de diciembre de 2013

Carta J.E.

Diciembre 2013

Siempre quise escribirte una carta, generalmente no me es difícil escribirle a las personas que quiero, es como si la pluma hablara por mi y en menos de lo que espero, ya hay una carta para alguien. Pero se me olvida que contigo es diferente, en realidad, todo ha sido diferente contigo.
Yo sé que no hablo mucho de mi, nunca me he sentido alguien tan interesante como para hablar de mi y prefiero escuchar lo que otros tienen que decir, tú por ejemplo.
Prefiero escribir lo que siento en lugar de decirlo de frente, eso es lo que más odio de mi, el miedo a que la persona a la cual le escribo no sienta lo mismo. Soy muy sensible y prefiero que ignoren una simple carta a que me dejen con el corazón en la mano en pleno speech cursi. Ahora sabes algo de mi que supongo no sabías. 
Quiero pedirte perdón por las veces que irónicamente he estado -más- ausente de lo normal. Simplemente a veces pienso mucho y me bloqueo a sentir, o más bien: a sentir de más. 
No me gusta pensar en el futuro, jamás he podido con esas preguntas de "¿cómo te ves en diez años?" Tengo diecinueve años, soy un conflicto emocional y la mayor parte del tiempo estoy peleada conmigo misma, ¿por qué vergas me preguntan de mi vida en diez años? Agh... No sé, de cualquier manera me gustaría saber cómo y dónde estaría, tal vez siga hablando contigo, tal vez me haya perdido en el triángulo de las Bermudas o tal vez esté en un tren esperando llegar a un lugar donde siempre quise estar ¿sabes? me gustaría de verdad poder compartirte mi vida en diez años. 
Creo que aún no te das cuenta de lo importante que eres para mi. Quisiera que un día fuera fácil decirlo, pero se siente bonito sentirlo. Se siente bonito quererte así y cuando me dices que estás feliz. Aunque a veces me es difícil creer que un ser como yo, tan ordinario, pueda sacarle al menos una sonrisa a una persona tan padre como usted. 
No quiero que te vayas nunca. 
Buda dice que para evitar el dolor, hay que despegarse de los placeres y no repudiar a los males. Quiero que el placer y el dolor no me toquen, como la flor de loto que nace sobre aguas pantanosas pero nunca las toca. Quisiera que no doliera tanto despedirme cada cierto tiempo de ti, pero al mismo tiempo se siente tan bien la espera, porque sé que siempre hay nuevas historias y siempre se siente diferente estar contigo y verte. Aunque con cada ida-regreso existan nuevas personas, no te voy a mentir, sí existe ese miedo por mi parte de que algún día venir se vuelva costumbre o pierda significado. Pero por otra parte me encantaría que hayas encontrado a alguien y esa persona te haga sentir totalmente feliz y no sólo a ratos. En verdad no sabes cómo me gustaría verte feliz siempre, mientras tanto yo voy a tratar de robarte pequeñas sonrisitas mientras pueda y esté en mi manos. A veces quisiera que fuera más fácil, pero creo también que lo fácil aburre y no quiero que se acabe esa magia, esas cosquillas que me dan cuando te veo a los ojos o cuando estoy cerca de ti. Y otra vez, sin que te des cuenta, me robaste una sonrisa. 
Haber vivido tantos altos y bajos contigo, me han hecho pensar que de verdad te quiero, a pesar de todo, siempre voy a estar esperando que quieras hablar conmigo y me cuente de la Yucaserbia o de las cosas que haces, a pesar de todo, voy a estar ahí contigo. 
Me da risa ver unos (varios) años atrás y recordar perfectamente todo lo que me tocó vivir contigo, pero así como no me gusta el futuro, tampoco me gusta darle tanto énfasis al pasado. Sólo recordarlo como algo feo/bonito que pasó y se quedó como parte de mi historia. 
Tengo que confesar que siempre has llamado mi atención, no sé, nunca me canso de saber de ti o lo que piensas, me gusta estar contigo y procuro hacernos pasar un rato agradable, al menos el poco tiempo que estamos juntos. Quisiera tener tu voz en una caja retorcida como tu cabecita y hablar contigo esos días que te extraño más. ¿Sabes? Me gusta no tener títulos contigo ¿por qué siempre queremos ponerle nombre a las cosas? A veces las cosas sólo son y ya. Me gusta que seamos personas separadas que comparten momentos, porque esos momentos, al menos para mi, son los importantes. 
J.E., en verdad quisiera poder escribirte lo mucho que te quiero o poder demostrarlo de alguna manera. Te quiero.

Karina

lunes, 25 de noviembre de 2013

Náuseas

Que brillas 
Que cantas 
Que bailas 
Tú que me miras 
Que sueñas 
Que tienes metas 
Que amas 
Que odias 
Que odias más de lo que amas 
Que sientes 
Que callas 
Tú que tienes dicha 
Que te llamas ignorante 
Que vuelas 
Que escribes 
Que transmites 
Tú que esperas 
Que transformas 
Que lloras y berreas 
Que tienes defectos y virtudes 
Más virtudes que defectos 
Tú que tienes miedos 
Que tienes fe y bondad 
Tú que sonríes cuando lloras 
Que das vueltas en la cama 
Tú que besas 
Que muerdes 
Que respiras de cerca 
Que acaricias 
Tú... 
Que amo  
Y cuánto te amo. 

miércoles, 23 de octubre de 2013

Entre tus labios y mi boca

Te extraño,
Con lágrimas en los ojos te escribo que te extraño. Como lo hice hace ayer y como lo haré siempre. 
¿De qué otra forma te puedo decir que te extraño? Que te necesito, que daría lo que fuera porque volvieras. Daría lo que sea porque me quitaras el frío, porque me besaras en la cuenca de los labios, que me abrazaras, que me cantaras, que me dijeras "te quiero, Karina y te voy a querer siempre". 
Quiero volver a leer lo que escribes, daría lo que fuera y te lo escribo llorando. 
Me duele que te marches, me duele que me dejes pero me duele más seguirlo escribiendo. No quiero nada contigo, no quiero tener un título contigo, sólo que me recuerdes la mitad o un cuarto de lo que yo lo hago. 
Quiero que sientas el absurdo que yo siento y las mariposas que vómito, quiero que sepas por qué vomito mariposas y porque ellas me vomitan a mi. Porque ellas tampoco quieren extrañarte, porque ya no quieren llorarte. 
Quiero que sientas la locura, la pasión que puta madre sólo contigo siento. 
Necesito que te alejes,
con lágrimas en los ojos te pido que te alejes. 

domingo, 20 de octubre de 2013

Una luna

Abrí mi cuaderno favorito en donde escribo todas nuestras historias juntos, desde hace mucho escribo de ti pero jamás me di cuenta que eras tú. Escribí desde la primera vez que cruzamos miradas hasta el último beso en la mejilla que te di. 
Recuerdo... recuerdo la primera vez que rozaron nuestros labios, describí con puntos y comas como me temblaban las rodillas, el color que tenían tus ojos antes de cerrarlos y la canción que estaba de fondo. Escribí lo reconfortantes que eran tus abrazos y la forma en la que mi cabeza cabía perfectamente en tu pecho. 
Escribí también de la última vez que fumamos marihuana en un parque de noche, las estrellas nos dibujaban constelaciones y yo las dibujaba en tu espalda según lo dictaban, tú sólo tratabas de adivinar cuál constelación era y yo sólo memorizaba cada lunar (que eran siete) en tu espalda. 
Y ahora te veo partir y ahora me toca marcharme. Ahora te toca escribirme o extrañarme. O al menos hacerme creer que lo estas haciendo. Ahora te toca ser trovador de un bar y dedicarle canciones a esa mujer que... Sólo tú conoces tan bien. 

Borrador 1

Cada vez es más difícil escribirte y cada vez es más difícil hacerme a la idea de que soy parte del capítulo anterior de tu libro, mi libro favorito. 
Cierro y abro mis ojos con la esperanza de que algún día estés parado frente a mi y poder finalmente decirte lo que no he dicho todo este tiempo. Quiero abrirme, quiero que me conozcas, que me sonrías, quiero darte todo lo que necesitas y ser todo lo que quieres. 
Quiero que vuelvas a extrañarme siempre y ser tu capítulo favorito de mi libro favorito. 
Más sin embargo hoy te dejo. Te dejo con tu libertad, con tu libre albedrío, con tus palabras y tus miradas, que estoy segura que alguien las cuidará como yo quisiera cuidarlas. 

Recuerdo todavía aquella estrella a la derecha donde nos imaginaba juntos y las lunas de octubre contigo

domingo, 29 de septiembre de 2013

¿Cómo te puedes vestir así?

Cómo te puedes vestir sí tu cuerpo disfruta el estar desnudo,
sí tu silueta sigue bailando contigo.
Cómo te puedes vestir sí aún no llega quién estás esperando,
sí no necesitas indumentaria para la ocasión.
Cómo te puedes vestir si todavía no sale la luna,
sí no te ha visto bailando desnuda,
sí no han compartido una copa de vino.
Cómo te puedes vestir así sí hay trova,
si las luces y las sombras son instrumentos de trova.
¿Cómo te puedes vestir así, sí no hay cuerpo más ajeno que te recuerde al mío?


Todavía no sé quién eres

Otra noche durmiendo sólo en bóxers y plumas.
Otra vez abrazando mi cintura con mis propias manos. 
Otro domingo pensando en ti y en las cosas que hacíamos juntos.
Otra canción que me recuerda a ti.
Otra lagrima que sale.
Otro escenario.
El mismo.
-Él- mismo.
El mismo amor.
El mismo momento.
El mismo aroma.
Los mismos labios.

¿y quién me va a escribir ahora?

Desde que te perdí.

Frente al monitor, escribiendo otra vez de alguien, no sé de quién pero estoy segura que él sabe. Aunque yo no lo sepa, tú sabes. No me puedo contener las lágrimas, no otro día, no otra semana, no otro mes. 
Quiero pero no quiero, no sé sí tienes idea de la cantidad inmensa de emociones que me haces sentir, no sé sí tienes una puta idea. Jamás sé qué papel juego en la vida de las personas, tal vez sólo soy el árbol del fondo, el de utilería que nadie le da importancia, pero que es igual de importante que el resto del elenco, imagina una obra sin naturaleza. Tal vez me estoy dando mucho mérito, tal vez soy la doble de alguien, tal vez, para mi mala suerte soy la doble de alguien que jamás falta o tiene accidentes de último momento. Ojalá me dieran a elegir el papel que quiero interpretar en tu vida y sí pudiera, elegiría ser la persona que jamás olvides, quiero que recuerdes todos mis movimientos, mis gestos, quiero que recuerdes lo que digo y no con precisión, pero sepas a lo que me refiero cuando hablo. Quiero no ser parte de tu vida para siempre, pero al menos saber que jamás vas a olvidar mi nombre. Lo único que necesito de alguien como tú, es que recuerdes a alguien como yo...
Sólo quiero que alguien me recuerde para siempre y sí no es para siempre, al menos el día de hoy.

martes, 24 de septiembre de 2013

Y la O y la E

Quiero dejar de pensar que te extraño, porque todavía es difícil creerte. 
Quiero dejar de pensar que te extraño, porque no hicimos una promesa de un para siempre. 
Quiero dejar de pensar que te extraño, porque estoy segura que no entiendes.
Quiero dejar de pensar que te extraño porque pensarlo me duele. 
Quiero dejar de pensar que te extraño porque no puedo esperar a que otra vez me beses. 
Quiero dejar de pensar que te extraño porque ¿de qué sirve extrañarte si me recuerdas cada seis meses? 

Algo que se repite

Espero estés viendo la misma estrella que yo. Las mismas tres, cuatro, cinco... Siete estrellas que yo. Y que en la oscuridad del cielo encuentres el infinito de tus ojos con los míos. Espero que esta noche estés pensando en mi, porque el aire en cada soplo trae tu nombre y es imposible no pensar en ti. 
Volví a mirar el cielo y hay más estrellas, espero nunca dejes de mirar el cielo. 

Apoyo mi cabeza una vez más a la silla, recordando de nuevo tu cabeza en la mía, viendo árboles y estrellas. 
El aire sigue soplando y yo por dentro muero por un roce de tus labios, muero por tus ojos negros y ese lunar tan bello. "Ya quiero que sea invierno" toda mi vida quiero que sea invierno. Quiero verte, tenerte, quererte en invierno. 

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Rotos, frágiles, dementes, juntos

Vamos a prometernos algo que dure lo suficiente para no aburrirnos, pero algo tan corto para poder recordarlo.

Imagina que me atrevo a pasar por tu cabeza sólo un minuto.
Imagina que ese minuto se vuelven sesenta interminables segundos.
Imagina que la idea de pensar en un ser como yo es insoportable.
Imagina que no puedes descifrar lo que estoy pensando o lo que quiero decir.
Imagina que te empieza a fastidiar tanto ese minuto que no termina.
Imagina que te duele la cabeza de volver infinitos los segundos.

Y de repente me voy y no vuelves a saber nada de mí.
Sólo recuerdas la historia de un minuto que vivimos en tu cabeza.
La que todavía no termino de escribir.


Tomás sin Teresa

Porque desde hace rato estoy observándote a la distancia y tímida entre la gente, me es imposible acercarme a ti tan fácilmente. Entonces espero el momento indicado para acercarme a hablar contigo, pero es horrible el no poder siquiera intercambiar palabras con usted, porque no puedo concentrarme entre sus mil y un ideas y pensamientos.
Hay algo que me resulta fascinante en los ojos de una persona, pero más que cualquier persona, son sus ojos los que me causan un sin fin de sentimientos y vómito interno. Es la única persona que me hace olvidarme totalmente de los demás, es las ganas de frecuentar lugar donde nunca estoy sólo para esperar verte un rato.

lunes, 26 de agosto de 2013

Te regalé mi sonrisa

Había una vez una delgada línea entre mi barbilla y mi nariz. A veces era de color piel la línea, otras veces era  color rosa, otras tantas sabía a ti. 
Te regalé tantas veces mi sonrisa que se me olvida que esa boca es mía. 

¿Por qué perdiste mi sonrisa? Si con tantas anécdotas la construí para ti. 

martes, 6 de agosto de 2013

Francisca y Los Exploradores, Contraindicaciones del pensamiento

Tengo que escribir esto en 2:49 minutos

Voy a escribir algo de ti.




(Pero no sé qué podría decirte) O tal vez no lo haga.

No sé por qué carajo sigo insistiendo contigo.


Sentí que era correcto decirte que no sentí nada.
Sonreí como sonrío cuándo llueve
y volví a sonreír seis veces.
Pero no se si sentí algo.


Qué lástima la decepción.

domingo, 14 de julio de 2013

Pero te quiero

Ni 
yo 
quiero 
saber 
nada 
de 
usted, 
ni 
usted 
debería 
saber 
nada 
de 
mi. 

Pero te espero. 

Un día como hoy

una veintiuno a eme.
no tengo sueño
quiero recordarte
quiero emborracharme como mi hermano en la cocina
quiero a mis amigos de regreso
quiero vivir más cerca del centro
quiero irme de Chihuahua
solo espero el momento para besarte
para tenerte conmigo
para verte
tocarte
enamorarme otra vez de ti.

Quiero que sientas lo mismo
quiero gustarte
quiero que te pierdas en mi
quiero jugar cosas bobas contigo
quiero que me veas
quiero que me cantes
quiero prendernos cigarros
quiero
quiero
quiero
te quiero conmigo.

viernes, 21 de junio de 2013

Me gustas más sin ropa

Y no es en el sentido morboso 
Pero me gustas más sin ropa 
Tus manos 
Tu cadera, 
Tus piernas 
Tu barbilla 
Tu cuello 
Tu cintura 
Tus rodillas 
Todo se te ve mejor sin ropa.

miércoles, 19 de junio de 2013

Le quería platicar esto a alguien

Estaba pensando en el vacío de la existencia de las personas. De repente estás en un cuarto oscuro, cuatro paredes, un piso y techo, tal vez con dos o tres ventanas. ¿Y sabes? No estoy describiendo tu dormitorio, o el dormitorio de alguien más. Es un cubiculo, un cuarto, cuatro paredes. Sólo eso. Y tal vez no te sientas tan sólo porque tienes techo, paredes y ventanas. Pero ese espíritu pionero que llevas dentro está pidiendo a gritos el colarse por las dos o tres ventanas del cuarto. No piensa en la puerta, porque de ahí viene y salir por dónde entraste es como regresar a tu lugar de partida y no está mal que recuerdes de dónde vienes, dónde empezaste. Está mal que después de todo ese tiempo en el cuarto oscuro, con sus cuatro paredes, dos o tres ventanas, techo y suelo, ignores a al pionero que quiere extender sus alas y volar desde nosabemosqué altura de aquel cuarto. 
Y nos pasa a todos, unos se regresan por la puerta en la que entraron, otros se vuelven locos en aquel cuarto, otros tantos deciden colarse por la ventana y empiezan a llenar ese vacío, sin olvidarse que siguen estando solos como en aquel cuarto de cuatro paredes. Sólo que ahora, pueden sentir algo más que la oscuridad del cuarto, con sus cuatro paredes, su suelo, su techo y sus dos o tres ventanas. 

domingo, 16 de junio de 2013

César tiene razón

El momento horrible del día 
Es no tener voz
Tengo palabras, pero no voz. 

Quiero gritarlo, en verdad quiero decirlo
Quiero poder decirlo... 

Tus labios de menta te quedan mejor con los míos. 

Me gustas
Cuando faltas,
Cuando estas...

No sé, quisiera que lo supieras. 
Quisiera que supieras por qué hago lo que hago 
Por qué digo lo que digo. 

Por qué te quiero.
Y por qué nunca lo voy a decir.





domingo, 26 de mayo de 2013

Inhalé profundo, pero olvidé exhalar

El propósito de esto es decirte lo mucho que te quiero y lo mucho que deseo que seas feliz, pero en el fondo, sé que no puedo ser la persona que te brinde la felicidad que necesitas, o al menos no es este momento de mi vida..
También aprovecho este medio para decirte que tal vez mentí un poco; mentí cuándo dije que esto no iba a pesarme, porque sí pesa, y me pesa bastante:

Porque la verdad es que te extraño y quisiera volver a ver tus ojos de puberto-bebé aunque fuera una vez más y por casualidad.
La verdad es que yo no quiero que sea 12 de Junio, y debo admitir que me dolió en lágrimas esa declaración, pero tuve que ser fuerte en su momento para no verme débil y no ser egoísta...   
La verdad es que voy a seguir recordando tus manos frías en verano... Y abrazarte bajo el suéter en invierno.
La verdad es que sí sentí esto, y lo sentí bastante, te sentí bastante.
La verdad es que yo tampoco voy a olvidar tu aroma...
La verdad es que... La verdad es que voy a extrañar tu labio inferior y las mordidas de cachetes.
La verdad es que ya estoy extrañando todo eso.
Pero no puedo seguir con esto, porque todavía hay dudas que no encuentran respuestas en mi nublada cabeza.
Pero no me quiero despedir de ti, porque no tiene caso.
Porque prometimos seguir en contacto, ¿recuerdas?
Prometimos no olvidarnos.

Abro tu conversación y la cierro, ya no sé qué decir.
Aunque aún quiero decir mil cosas..
Y la verdad es que no pensé que me fuera a sentir así.
Sólo promete que recordarás lo que te escribo y te seguiré escribiendo.
Porque yo prometo recordarte siempre y mantener contacto contigo, porque te quiero y lo necesito.

viernes, 24 de mayo de 2013

Ya no siento nada

Puedo ver tus fotos mil veces sin querer ir contigo. 
Encontrarme por casualidad mil letras tuyas y no querer leerlas. 
Estar en los lugares que alguna vez recorrimos y no sentirte ahí. 
Oír tu nombre y no pensar en ti. 
Recordar momentos contigo y no querer regresar a ellos. 
Imaginar tus labios cerca de los míos y no querer besarlos. 
Ver mi closet y no querer usar tu ropa. 
Escuchar el poema que me recuerda a ti y no querer recitártelo. 
Puedo imaginarte con otra persona y no sentir envidia o celos. 

Y se acabó. Te acabaste. 
Dejaste de ser esencial en mí. 

martes, 21 de mayo de 2013

Indulgencia

Favor de reproducir la canción de "olvidarte" de Francisco Céspedes al leer esta entrada en este humilde blog. 

Y me pide que me marche, como sí fuera tan fácil irme y nada más. Como sí pudiera olvidar que estuvo tantas veces en mi piel, que recorrió tantas veces este cuerpo, que leí tantas veces sus letras, que escuché y me grabé cada palabra de su voz para no olvidarla jamás, con su acento, su sonrisa, sus gritos. 
Como sí pudiera simplemente borrar cada recuerdo que tengo de ella en esta ciudad y en su ciudad. Como si fuera tan fácil deshacerme de todos los suspiros, los -te amo- en voz baja. Sí pudiera borrar las canciones que describen nuestra historia... 
Como sí de repente ningún verde fuera su verde y ese bolero no fuera su bolero. Porque ella cree que es fácil no preocuparme por sus ojeras, por su salud, por sus sonrisas, sus lágrimas. Porque ella cree que no me lastima o no me duele lo que hago y hace o no hace y no hago, porque yo también lloré y yo también sentí. 

Yo también escribí. 

Mujeres


— ¡Javier Balazo!
—¡Aquí, presente!
—¡Dígame, Balazo, por qué las mujeres son tan necesarias!
—¡Porque son la cosa más hermosa del planeta!
—¡No diga pendejadas, Balazo! ¡Esto es cosa seria!
—¡Porque sin ellas no existiríamos!
—¡Aún no me convence! ¡Qué más!
—¡Porque siempre nos van a mostrar lo idiotas que podemos ser!
—¡Por eso las odiamos!
—¡Sí, por eso!
—¡Pero por qué son tan necesarias!
—¡Por eso: porque somos idiotas!
—¡¿Me está llamando idiota?!
—¡A usted, a mí, al doctor, al payaso, al fontanero, al presidente y al niño que está a punto de regalar su primera rosa!
—¡Eso le salió bien, Balazo!
—¡Gracias!
—¡Es usted un romántico!
—¡Y usted también!
—¡Yo fui a la guerra!
—¡A las mujeres les encantan los uniformados! ¡Y más si fueron a la guerra!
—¡Maté cientos de hombres en cuestión de semanas!
—¡Es usted un tipo interesante!
—¡No me arrepiento de nada!
—¡Tiene convicciones!
—¡Me acosté varias veces con un compañero de infantería!
—¡No teme a su lado femenino!
—¡Balazo, una mujer me tiene loco! ¡Hace tanto que no me pasaba!
—¡Está usted vivo! ¡Debería estar contento!
—¡No lo estoy, Balazo; me carga la chingada!
—¡Dígame cómo es ella!
—¡Alta, delgada, pelo largo, negro, rizado, ojos tremendos, boca carnosa, delicada como el viento!
—¡No hay escapatoria, es hermosa!
—¡Es hermosa!
—¡Conquístela!
—¡Me da miedo!
—¡Por qué!
—¡Porque soy idiota!
—¡¿Hace cuánto que no quiere a una mujer?!
—¡Desde que murió mi esposa!
—¡¿Qué pasó con su esposa?!
—¡¿Qué pasa con lo traidores?!
—¡Se les fusila!
—¡Eso pasó con ella!
—¡Bravo!
—¡La muy perra!
—¡Entiendo su desconfianza! ¡¿Hace cuánto pasó eso?!
—¡Hace muchos años!
—¡Cuántos!
—¡Muchos!
—¡Debería olvidarlo!
—¡No es tan fácil, Balazo!
—¡Haga lo que hago yo!
—¡Y qué hace usted!
—¡Apago el corazón!
—¡Ya está diciendo pendejadas otra vez!
—¡Cierto! ¡Siempre se vuelve a encender!
—¡No está siendo de mucha ayuda, Balazo!
—!¿Qué quiere que le diga?!
—¡Que me coja a todas las cabronas facilonas y me olvide de aquella!
—¡Mejor cójase a la que le gusta!
—¡No pienso en ella de esa manera!
—¡Terrible!
—¡Lo sé!
—¡Invítela a comer, a bailar, a ver la ciudad! ¡Pregúntele qué le gusta, qué quiere, hágala reír!
—¡Imposible, está casada!
—¡Mierda!
—¡Eso!—¡Pero no importa! ¡De alguna forma todas están casadas!
—¡Explíquese!
—¡Todas tienen un compromiso: con su cuerpo, con sus amigas, con su carrera, con sus planes, con la película que se hicieron desde niñas! ¡Siempre necesitan algo para estar preocupadas!
—¡O tristes!
—¡O enojadas!
—¡O inconformes!
—¡O indecisas!
—¡O... casadas!
—¡No se preocupe! ¡Búsquese otra!
—¡No quiero!
—¡No se aferre!
—¡No me diga qué hacer!
—¡No lo entiendo!
—¡Yo tampoco!
—¡Se está volviendo loco!
—¡Eso fue lo que dije!
—¡Ahora veo!
—¡Ayúdeme, Balazo
—¡Emborrachémonos!
—¡Hagámoslo!
—¡Salud!
—¡Salud!
—¡Salud!
—¡Salud!
—¡Salud!
—¡Esto no sirve! ¡Pienso más en ella!
—¡Salud!
—¡Balazo, compórtese!
—¡Es hermosa, no hay escapatoria!
—¡Camina como si el mundo le perteneciese!
—¡Le pertenece, es hermosa!
—¡Es fría y distante, altiva!
—¡Está fingiendo, sabe que todo mundo la ve!
—¡Quiero matar a todos los que la ven!
—¡Mátelos!
—¡Quiero destriparlos, arrancarles los ojos, embutirles la lengua, despellejarlos!
—¡Yo lo ayudo!
—¡Quiero abrazarla, besarla, tomarle el rostro, decirle cosas! ¡Quiero ser su paraguas, su cobija, su llave, su agenda! ¡Quiero ser el único nombre que pueda pronunciar!
—¡Dígale eso!
—¡Ya lo hice!
—¡Bien!
—¡Mal!
—¡Por qué!
—¡Porque no sirvió de nada!
—¡Es estúpida!
—¡Balazo, si vuelve a decir eso lo fusilo!
—¡Insista!
—¡Lo fusilo!
—¡Insista!
—¡Le meto diez parientes en la cabeza!
—¡Insista!
—Lo dejo de tal forma que ni los perros lo van a querer!
—¡Insista!
—¡No!
—¡Mierda!
—¡No quiero!
—¡Sí quiere!
—¡Me carga la chingada!
—¡Se lo está cargando!
—¡Yo, un héroe de guerra!
—¡Usted, un hombre cualquiera!
—¡Yo, que he visto a la muerte de frente!
—¡Usted, que no sabe nada!
—¡Yo, que no he temido al fuego!
—¡Usted, gran cobarde!
—¡Me voy a matar!
—¡No diga pendejadas, esto es cosa seria!
—¡He llorado!
—¡No me cuente eso, no es necesario! ¡Dignidad ante todo!
—¡La dignidad se va al carajo!
—¡No se doble!
—¡Estoy doblado!
—¡Levántese!
—¡No puedo!
—¡No quiere!
—¡Sí quiero!
—¡Saque el pecho, enderece la espalda, vea al frente! ¡Esto es la guerra!
—¡Ellas son el enemigo!
—¡No, ellas son la ciudad a conquistar!
—¡Cierto!
—¡Sea cauteloso!
—¡Soy voraz!
—¡Ocúltelo!
—¡Soy bocasuelta!
—¡Cállese!
—¡Se me nublan las ideas al tenerla cerca!
—¡Piense!
—¡Quiero que sea libre!
—¡Libérela!
—¡Quiero que crezca!
—¡Cuídela!
—¡Quiero que no tema!
—¡Acompáñela!
—¡Quiero que me quiera!
—¡No! ¡Quiérala y ya!
—¡Nadie hace nada por nada!
—¡Es mentira que usted no piense en ella de “esa forma”!
—¡Sí, es mentira! ¡La deseo como bestia!
—¡Ya me había hecho dudar!
—¡Como bestia!
—¡Está atrapado!
—¡Como bestia!
—¡Ya no sé qué decirle!
—¡Javier Balazo!
—¡Aquí, presente!
—¡No me ha servido para nada! ¡Lo voy a fusilar!





Texto de Fernando Paredes sacado del libro "Al diablo adentro".

viernes, 10 de mayo de 2013

Es culpa de Silvio

Es recordar como saben sus labios, la profundidad de su mirada, es recordar cada beso en la frente, en la mejilla, en el cuello y los labios. Es sentirla cerca de vez en cuando. Es hablarle a su recuerdo y preguntarle tantas cosas, pensar en los  lugares juntos y volver a tener flashbacks. Es hacer de los pequeños detalles algo grande. No es sufrir por amor, es gozarlo, es perdonarlo, es olvidarlo. Es hacer diálogo con la mirada, con las manos. Es compartir gustos musicales y diferir en la comida. Es no tener miedo a que huya, es el miedo del por qué se puede ir. No es inseguridad, son celos no obsesivos, celos de protección de cuidado, de respeto. Es estar consiente de todos los errores que tiene y no amarlos, pero aceptarlos. Es pensarte tanto. Es escribirte tanto que dan ganas de inventar más letras. Es darte libertad y espacio. Es no querer que te vayas nunca, que no me olvides nunca, que no mientas nunca, que me quieras, que me extrañes, que me escribas, que te guste, que me guste, que nos guste. 

miércoles, 1 de mayo de 2013

Mayo con M de ti.

Me encontraba frente a la cafetera como todas las mañanas antes de ir a la escuela, esperando ansiosa el primer sorbo de café del día. Pera esta vez era diferente, esta vez no estaba pensando en lo delicioso que podría salir el café esta mañana. Hoy pensaba en las historias que me faltan por contarte, las historias que tú tienes para contarme. Pensaba también en todo lo que habíamos hecho juntos, los lugares que ya llevaban nuestros nombres. Recuerdo todo tan bien. Te recuerdo tan bien.
Agregando una cucharada de miel le di el primer sorbo al café. Sabía delicioso, sabía a todas las memorias y a todo el café que no hemos tomado.
Entonces siento algo en mi cintura, estoy segura que son tus manos en mi cintura y tu barbilla recargada en mi hombro.

jueves, 25 de abril de 2013

Nunca había escrito algo como esto

¿Qué vamos a hacer cuando ya no podamos más? Cuándo todo aquello y todo esto sea una mentira que cayó en la rutina. Cuando el sol, la luna y las estrellas dejen de brillar igual, cuando el frío sólo me haga querer tener una cobija y no tus brazos. Cuando la crueldad sobrepase sus límites. Cuando ya no quiera sonreír porque te llevaste mis mejores sonrisas.¿Qué vamos a hacer cuando cambiemos la estación con canciones cursis? ¿Vamos a mentirnos más? ¿Vamos a jugar de nuevo? ¿Vamos a empezar otra vez? ¿Vamos a prometer cambiar? ¿Vamos? ¿Vas? ¿Voy?
Sólo quiero olvidarme de todo y volver a empezar.

Abril

Con la pantalla rota, sigo escribiendo.
Con los dedos adolorados de tanto dibujar, de tanto tocar a Clementina, de tanto escribir, de tanto extrañarle.
Hice un playlist otra vez, de esos que me recuerdan tus sonrisas, tus llamadas, tus besos.
No sé por qué lo hago. La luna es muy bonita como para estar viendo las teclas del aifon roto y seguirte escribiendo.
Pero me gusta escribirte, me gusta pensarte, me gusta celarte.
Me gusta.
Quizá me gusta tanto que no es sano. Después de todo este tiempo, no es sano.
Pero te quiero.

jueves, 11 de abril de 2013

Esto no es un simulacro

Hay que vernos los ojos
Hay que estar en silencio
Me gusta nuestro silencio
Porque escuchamos respiraciones, latidos.

Vamos a extrañarnos mucho.
Vamos a perdernos en la inmensidad del tiempo.
Vamos a extrañar los besos, las caricias, los abrazos.
Vamos a vernos después.
Después de extrañarnos mucho.

Vamos a olvidar nuestras voces.
Vamos a tratar de recordarnos, de escribirnos y dibujarnos.

Vamos a extrañarnos tanto que cuando te vuelva a ver, con sólo eso, empiece a amarte.

martes, 26 de marzo de 2013

Otra entrada.

¿Y qué hago yo escuchando mi nueva canción favorita de Lianne La Havas?
Acostada en mi cama. Pensando en algún nosotros, tal vez.
Pensando en el por qué la vida de una manera u otra me puso frente a ti. Y en el por qué no quiero estar en otro lado que no sea contigo.
Recuerda que soy muy frágil, realmente muy frágil con todo lo que puedas hacer o decir. No te pido que me cuides. Sólo que no me rompas.

Quiero escribirte, quiero besarte, quiero abrazarte, presumirte, contarnos nuestros días y hacer bromas, fumar, cantar. Quiero de verdad dejar de tener miedo.
Porque a mí también me da miedo enamorarme.

Perdón por ser una blogger cursi.

lunes, 25 de marzo de 2013

A la próxima persona que llegue a esta vida, se le pide, por favor

"Que no le importe darte sus sudaderas cuando tengas frío (las que son sin zipper, de esas que entran por arriba).
Que no le importe prestarte sus audífonos cuando tú no tengas.
Que no le importe que pongas tu música en su coche.
Que no le importe que se ensucien sus tennis blancos con tal de que le pises los pies para darle un beso.
Que no le importe darte pastillas cuando tengas cólicos (también incluyo los tés en este apartado).
Que no le importe hacer el ridículo cuando quieras bailar al ritmo de las Spice Girls.
Que no le importe acompañarte a un concierto de Panda, si así fuese necesario.
Que no le importe ir a comprarte cigarros a la hora que sea.
Que no le importe cantar contigo todo el día.
Que no le importe contarte un cuento cuando no puedas dormir.
Que no le importe quedarse la noche en vela con tal de cuidarte de los malos sueños.
Que no le importe aceptar que fue pura suerte haberte encontrado, y que esté agradecido por ello.
Que no le importe admitir que eres la más hermosa de todas.

Que no le importe, que le guste.

Que te piense.
Que te quiera.

Porque te pienso.
Porque te quiero."
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Y porque yo también te pienso
Porque yo también te quiero.

Gracias, Pingüino Verde.

viernes, 22 de marzo de 2013

No quiero dejar de escribir

No sé. Casi nunca sé lo que quiero decir.
Pero hoy voy a decir eso que no entiendo en mi cabeza pero cuando lo digo en voz alta empieza a cobrar sentido.
A cobrar sentido.
En mi cabeza.

Cerré los ojos.
Pensé en todos y en nadie.
¿Por qué nadie está conmigo?
¿Por qué pierdo el interés tan rápido?


Quiero hacer un cortometraje y ser el personaje principal. Un cachito de mí cuando nadie me ve. Un trozo de mí. Nadie me va a ver.

Acércate lento. Por favor no seas agresivo conmigo. Me gusta que seas tierno y suave, pero agresivo cuando se necesita.
No sé quién eres. Pero no me hagas sentir incómoda.


Ya no puedo abrir los ojos y vivir una vida que no es la mía. ¿Por qué me da miedo aprender? Quiero aprender más cosas.

Quiero conocerte y desconocerte y que tú también me con y me des. Me salió de aquí dentro. De aquí dentro.

Te voy a dedicar más canciones.
Más oraciones.
Más ilusiones.
Te voy a dar todo lo que necesites.
Pero primero quítame los miedos.


Dejé de ver.
De sentir.
De caminar.
De volar.
De ser.
Me dejé.


Sólo quiero que estés enseguida de mi cama y beses en el cuello. Que dejemos de ser dos.
Y convertirnos en uno.


Podría dar lo que fuera por volver a ver tu sonrisa. Lo que fuera. Lo daría.


Karina también quiere su sonrisa.

Sos-tenerte

Me duele la espalda y estoy segura que no es por cargar elefantes.
Me duelen las ganas, la distancia, la soledad.
Me duele no poder escribirte.
Porque no me duele. Me hace cosquillas.

Porque sí empezamos a ser realistas, me quedo con él.
Con él de hace muchos años.
Con el que siempre me va a hacer reír.

Pero si empezamos a ponernos fantasiosos, va a llegar alguien más.
Alguien que me enamore tanto o más que tú.

Pero sé que hay cosas imposibles.
Y que no podemos tener todo lo que queremos.

Me cuesta mucho seguir adelante.
Me cuesta mucho dejar de recordarte.
Me cuesta mucho volver a escribirte.

Hoy me volví a acordar de ti.

domingo, 10 de marzo de 2013

So let your hips do the talking

Cambié de canción.
Nos imagino bailando juntos.
Como un par de idiotas felices.
Sin importar si somos buenos o malos bailando.
Como si nadie nos estuviera viendo.
Entonces hacemos el -swing-.
¿Te acuerdas?

Volví a sonreír al acordarme.

Pasó el tiempo

A veces me acuerdo de todo lo que somos y de todo eso que alguna vez fuimos.
Nunca nos imaginé tan ausentes.
Darme cuenta de que verdaderamente no tuviste, ni tendrás corazón.
Mentiras, dramas, peleas a las tres de la mañana, celos, orgullos muy altos.

Ayer me encontré con la sorpresa de contarle a alguien nuestra historia.
Me di cuenta que no valía la pena.
Tú cambiaste y yo cambié, ya no hay razón para seguirte escribiendo.

Aunque tal vez nunca empecé.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Yo

Soy de las que se enamoran a los tres minutos de conocer a alguien.
Si pasan cuatro, la forcé mucho.
Si pasan cinco, no me gustas tanto.




Pero es muy difícil que me enamore de alguien.

domingo, 24 de febrero de 2013

El baño de hoy

Me encontré con la fascinante idea de mi mamá de poner una vela en el baño. Soy amante de las luces tenues y de los olores. Imagina mi cara de felicidad al verme enfrente de una vela.
El baño olía delicioso, no podía prender las luces. Hubiera ardido en el quinto (sexto o séptimo) círculo del infierno.
Música. Sólo eso faltaba. Una de las decisiones más importantes en mi vida; escoger el playlist indicado para mi ritual sagrado de todos los días (menos uno que otro domingo, que por poco era este) el que me daría el empujón para empezar (o en este caso; terminar) bien el día.
Decidí poner el playlist cursi, el que te hace querer pensar en alguien a quién amas o amaste con cada cachito de tu ser.
Y entonces sonó Lovesong. Primero la blusa, porque amo estar en pantalones y brasier, creo que amo ver las costillas, las curvas, dejar que alguien ajeno a mi desabroche lo demás, pero la blusa es de mis manos.
Observar el espejo.
La luz tenue de la vela sobre mi cuerpo.
Sobre este cuerpo que espera ansioso que unas manos lo ericen de nuevo.
De perfil. De frente. Por atrás. Observo con calma los diferentes ángulos de mi cuerpo y me pregunto cuál te gustaría más.
Entonces desabrocho mis pantalones y sólo quedamos: la luz tenue, mi piel y mis bóxers. No sé qué más decir. Sigo viendo el espejo.
Pongo mis manos en mis hombros como queriendo taparme toda. Sintiendo vergüenza de algo. Como sí estuvieses ahí y yo me sintiera avergonzada. Pero ¿quién eres y por qué me da pena?
Es hora de meterme a la ducha.
Cae el agua.
Primero fría,
después caliente.
La canción cambió hace ya un rato y no me di cuenta. Seguía pensando en quién eras.
Abrí el champú, lo pongo sobre mi cráneo y pienso; Alex Chilton.
«I'm so in love with you...»
Pero no pensé en nadie.
Dejé el champú entre todo mi cabello un rato y vi la luna.
Cómo me hubiese gustado que en el baño de hoy estuvieras conmigo.
Recuerdo a todas esas personas por quienes alguna vez había sentido algo. Pero ya no sentía nada. Por ninguna.
Sonreía mientras estiraba mi mano para ver cómo le pegaba el reflejo de la luna.
Volvía a poner mis manos sobre mis hombros.
Nos veía.
Volteaba a ver la luna.
Volteaba a ver la vela.
Abrí la regadera de nuevo.
«Recuerdo que al llegar me miraste. Fui sólo una más de cientos. Sin embargo fueron tuyos, los primeros voleteos...»
Jabón y esponja.
Hacer figuras con el jabón.
Ponerlo como filtro para ver la luna.
No dejar de ver la luna.
No quiero salirme de bañar.
No quiero dejar de pensar en esta persona que es un invento de mi mente.
En esta persona que no existe.
A la que espero.
A la que sueño.
La que no tiene nombre, ni edad, ni sexo.
Pero quiero que seas tú.
Quiero ser...
Cerré la regadera y me puse la toalla. Me acerqué a la vela y volví a verme en el espejo.
Ahí estaba el mismo búho de siempre que tiene miedo a volar. Pero sin embargo lo intenta.
«Suena el piano»

martes, 19 de febrero de 2013

Contigo siempre.

Y yo estoy ahí para ayudarte, para hacerte sentir bien, para escucharte, para abrazarte si necesitas que te abrace, y aunque no lo necesites, ahí estoy yo.

lunes, 11 de febrero de 2013

No es para nadie, sólo son recuerdos

Me acuerdo cuando me veías como la veías a ella.

Me acuerdo cuando caminabas a mi lado sin voltear a ver a nadie.

Me acuerdo cuando buscabas cualquier pretexto para estar conmigo.

Me acuerdo cuando me buscabas cualquier pretexto para estar contigo.

Me acuerdo cuando nos decíamos secretos al oído.

Me acuerdo cuando te alegrabas al verme.

Me acuerdo cuando me abrazabas sin ningún motivo aparente.

Me acuerdo cuando te abrazaba sólo por convicción.

Me acuerdo cuando me inventabas apodos raros por convivir.

Me acuerdo cuando me llegaste de repente a la vida.

Me acuerdo cómo era mi vida sin ti.

Me acuerdo cuando estabas en mi vida.

sábado, 9 de febrero de 2013

Un beso.

Quiero que nuestro primer beso sea largo.
Quiero que sea suave y tierno y cuando planees acabarlo; morderé con cuidado tu labio inferior acercándote a mí para recordarte que te necesito y que quiero que estés junto a mi. Siempre.

martes, 5 de febrero de 2013

Collar de Perlas

"Como agua de cristal, así es el amor que yo llevo por dentro"

Tal vez sí fue siempre mi culpa.
Tal vez debí de hacer sentido y no pensado.
Tal vez sentí demasiado.
Tel vez te sentí tanto que me dio miedo.
Me dio miedo volver a recordar lo que era abrazar una almohada y llorar entre sábanas. Tal vez me da miedo volar todavía, tal vez...
Tal vez sentí algo más que un "te quiero" y me dio miedo decirlo.
Tal vez sólo quería estar frente a ti para decirlo.
A veces soy cursi en letras, pero me gusta ser cursi de frente y "de frente" fue lo que me dio miedo.
Porque me da miedo el tiempo, me da miedo estar sola.
Y no, no quiero estar con nadie más. Pero el problema es que ni siquiera estoy contigo.
No estoy sola, lo sé por cómo me siento cuando hablo contigo, pero lo olvido al momento de colgar.
Al momento de necesitar un beso.
Al momento de tocarte.
Al momento de tener que anestesiarme con alcohol para no sentir, o para sentir algo.
Perdón por llorarte tanto en tan poco.
Perdón por disfrutar de mi tristeza y perdón por no serte suficiente.
Te quiero, o algo más que quiero decirte de frente.

lunes, 14 de enero de 2013

Nada es eterno

"Nada es eterno.
El café se enfría,
El humo se disipa
... El tiempo pasa,
La gente cambia."

Y siempre término prometiéndome a mi misma cosas que no cumplo.

Recuerdo cómo prometí besarte

Primero en la frente, bajando a los ojos.
Una docena en la boca, cuando menos.
Seguimos bajando al cuello, subimos a los lóbulos de las orejas como camino para besar de ida y vuelta...
Los hombros, las clavículas y de vuelta por el cuello hasta tu boca, otra docena de ocasiones.
Las caricias por los brazos, de arriba a abajo, rozando los costados del cuerpo; tus extremidades.
Besos con tendencia al sur, por debajo de la blusa y por todo todo el pecho.
Mis manos que se enredarán en tu cabello, en tu cuello. Dedos que delinean el contorno de tu boca mientras muerdo la mía por la ansiedad que me da el querer tenerte siempre.

Tiempo

Maldito némesis del impaciente,
Bendito aliado del que sabe esperar.

Más corto que el romance.

Todo se pierde en una mirada; la razón, la calma, la tranquilidad del alma.

lunes, 7 de enero de 2013

Antes de un Tetris.

Me gusta que las personas se enojen conmigo
que me agarren poquito coraje y dejen de hablarme un tiempo.
Me gusta pedirles perdón y darles todas mis palabras para que me perdonen,
que me hagan sentir mal por la estupidez que les hice.
Me gusta llorarles mientras pido perdón y la sensación que se siente cuando crees que perdiste a esa persona para siempre, que fue uno de muchos errores que cometiste.
Me gusta como se siente el que de una forma u otra, te volteen la tortilla y sea tu turno de enojarte.
Me gusta cómo se siente cuando te piden perdón y las mil y un palabras que ocupan para sentir que están dando todo de ellos para que los perdones.
Me gusta cuando los dos estamos bien y podemos hablar tranquilos y decirnos -te quiero- sin sentirnos incómodos, sonriendo de frente. Abrazándonos.


miércoles, 2 de enero de 2013

En la oscuridad del cuarto y el vacío de mi cama.

Me gustaría poder ver a tus ojos y ver un infinito juntos.
Me gustaría que tú también vieras fijo a los míos cuando reflejen en el iris el ocaso.
Abrazáme como si fuera la última persona del planeta y como si tú necesitaras el amor de alguien.
Bésame como si me quisieras desde siempre.
Dame adicciones a partes de tu cuerpo y al sonido de tu voz.
Cuídame como cuidarías los recuerdos más frágiles de tu memoria.
No me prometas nada, sólo cumple todo lo que quieres para los dos.
Hazme sentir fuerte, o al menos prométeme nunca dejarme lo suficientemente débil como para ni poder seguir.

No sé si sabes a lo que me refiero.
Estoy hablando de mí.
Estoy siendo negligente.

martes, 1 de enero de 2013

Poquito de ganas.

Me gustaría que estuvieras aquí y que te dieras cuenta de lo frías que pueden llegar a estar mis noches, pero más que eso; mis manos y, sin pensarlo dos veces las tomes fuerte con las tuyas y las calientes. Que les des calor con las tuyas y me des amor con tu mirada.