domingo, 25 de mayo de 2014

a ti

Hoy me perdiste,
justo el día que me pediste que me alejara de ti
me di cuenta de que ya no te necesito en mi vida
y que
efectivamente
yo pude seguir
sola
sin ti, ni nadie
y que el día en el que quieras volver
como hoy
no va a ser lo mismo
y está bien
siempre está bien.

martes, 20 de mayo de 2014

Todo(s) a bordo

soñé con alguien que no era S,
tenía el cabello ondulado y claro,
S siempre ha sido calvo,
sus ojos eran color miel,
S siempre ha sido muy blanco
era alto y tenía un bronceado tropical
jamás pensé que me llamaría tanto la atención,
su forma de caminar no era nada parecida a la de S,
ni siquiera la mirada era la misma,
sentía que me engañaba a mi misma
y siento que si S se llagara a enterar S me mataría.

Brevedades

Había leído ya el ensayo de María acerca de la libertad, leía una y otra vez  cómo era que ella la había sentido deslizarse por su dedos y de cómo disfrutaba tenerla cerca. Recuerdo cómo era que me corroía la envidia en ese momento, no sabía lo que era estar con ella y las pocas veces que la había tenido cerca había sido sólo por micromomentos que mi memoria al parecer borró de mi disco duro y se encargo de desvanecer el recuerdo lentamente.
Estaba harta de las noches dónde me alejaba más de ella y me esclavizaba a los cigarros de media noche y día, las caguamas más frías que la noche en que prometiste olvidarme, el cóctel de pastillas y marihuana que tenía guardado en un bote de Tylenol.
Puedo dormir una noche más sin ti, ya no eres importante.
Volví a rellenar la pipa con el hachis que quedaba en el bote de pastillas para el dolor, como si no fuera suficiente que mis dos hemisferios cerebrales estuvieran en una constante pelea, los saturaba en un grado analítico emocional y les contaba de ti, de las ganas que sentía por volver a tenerte, disfrutarte, pasar mi tiempo contigo y no dejarte sola jamás, dormir contigo, sentir como te deslizabas entre mis dedos, extrañaba esa paradoja de esclavizarme a ti y a lo que me hacía sentirte cerca, Libertad.