Recuerdo... recuerdo la primera vez que rozaron nuestros labios, describí con puntos y comas como me temblaban las rodillas, el color que tenían tus ojos antes de cerrarlos y la canción que estaba de fondo. Escribí lo reconfortantes que eran tus abrazos y la forma en la que mi cabeza cabía perfectamente en tu pecho.
Escribí también de la última vez que fumamos marihuana en un parque de noche, las estrellas nos dibujaban constelaciones y yo las dibujaba en tu espalda según lo dictaban, tú sólo tratabas de adivinar cuál constelación era y yo sólo memorizaba cada lunar (que eran siete) en tu espalda.
Y ahora te veo partir y ahora me toca marcharme. Ahora te toca escribirme o extrañarme. O al menos hacerme creer que lo estas haciendo. Ahora te toca ser trovador de un bar y dedicarle canciones a esa mujer que... Sólo tú conoces tan bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario