domingo, 18 de junio de 2023

Zeti

 Hace años no le escribía a nadie por acá. 

No sé cómo llegué a encontrarme contigo por segunda vez, con ese corazón tan enorme y precioso, aún más que tus ojos. Jamás alguien se había parado de la mesa solo para darme un beso (tú lo hiciste más de dos veces) y jamás nadie me había visto como tú lo haces, tan profundo que me siento la más afortunada de compartir mis días contigo. Y besas cada parte de mi cuerpo y me haces sentir tanto que todavía no sé cómo devolverte todo el amor que me das y me faltarían mil vidas para hacerlo. Quiero conocerte mucho pero al mismo tiempo me da miedo. Me da miedo que me conozcas más y no darte todo lo que mereces. Llegaste a mi vida a cambiarla por completo y a recordarme que no tengo un corazón de piedra, que mi corazón es cálido y que quiero cuidarte siempre. Que me haces reír y a mi eso no me pasa. En la ciudad del caos tú me das calma. 

miércoles, 31 de mayo de 2023

La ciudad del caos

 Más de 16 años mi vista al cielo la invadían (irónicamente) unos cables de luz. Hoy veo directo al cielo. 


Tengo dos meses en la ciudad del caos porque nunca me ha gustado hacer las cosas a medias, llegar de un lugar donde me siento segura y cambiarlo a un lugar donde nada es seguro. Conocer a personas increíbles y que tener más de dos hogares. Seguir siendo yo pero encontrarme creciendo. Aprender a soltar amistades, no porque ya no quiera tenerlas, pero porque acepto que nadie es indispensable. Aprender a salir con diferentes weyes pero no clavarme con ninguno (o sí). Escuchar a grupos que jamás pensé siquiera vería en vivo. Sentir que casi pierdo mi trabajo y forzarme a ser mucho mejor. Llorar cada tres días y cuestionarme todo lo que estoy haciendo. Aprender más de mi porque hay más momentos de soledad que de compañía, pero la compañía es de poca madre. Darme cuenta que soy más valiosa por quién soy que por lo que pretendo ser. Estar en momentos incómodos y salir de ellos. Contener todas las emociones cuando hablo con mi familia para que crean que tengo todo bajo control. Pensar un millón de veces que necesito volver a terapia, pero al mismo tiempo darme cuenta que tengo las herramientas para salir adelante. A veces olvido que estoy acá, pero aferrarme hasta la medula de seguir porque esto es lo que he querido desde siempre. 

Me doy cuenta que todo lo que he manifestado se ha cumplido, pero no estoy segura de haberlo manifestado bien. 

lunes, 19 de septiembre de 2022

19 temblores en septiembre.

 Qué raro que justo después de tantos años de sanar mis heridas de ti, me salgas en todas partes. Y de repente vuelvo a recordar todo lo que fuimos y le agradezco al universo ya no estar ahí. Leo todo lo que te escribía, pero ahora entiendo que desde siempre fuiste un grandísimo hijo de puta. De verdad llevaba años sin decir -puta- y no tengo nada en contra de ellas. Pero qué gran hijo de puta que fuiste. He hablado tanto de ti en estos días y solo siento un coraje inmenso por todo el tiempo que me hiciste sentir pequeña y que sigues haciéndole daño a todas las mujeres que te dan la confianza de creer en ti. Porque tienes maestría en manipulación y en hacernos sentir que te necesitamos. Qué tú eres nuestro protector, cuando en realidad eres la causa de nuestras inseguridades. Porque no te interesamos, solo no quieres estar solo, con tu maldita cabeza llena de problemas que eres tan cobarde para resolver. Solo quieres tener una almohada en la noche y una persona que te aguante estando hasta la cola de pedo porque tú solo no puedes. Me da mucho gusto sentirte cada vez más lejos y que hay días donde ni siquiera me acuerdo de tu voz, ni de tus lugares favoritos, ni de lo que "aprendi" de ti. Qué ingenua y pendeja fui por pensar que eras más grande que yo. Que te debía mucho y que jamás iba a ser suficiente para ti. Te escribí mil cartas de despedida y qué bueno que nunca las envié, hasta mi psicóloga me decía que en ninguna carta te reclamé todo el daño, solo te justificaba y pensaba que todo el dolor era amor. Que tus celos eran amor, que tus impulsos violentos eran amor, que tu maltrato psicológico era amor. Que encerrarme contigo y apartarte todos mis días de la semana era por amor. Esta carta no es para despedirme, no me interesa despedirme de ti y sé que a ti tampoco te importa lo que pienso. Esto es solo un nuevo comienzo. Esto es solo para asegurarme no volver a caer por un pendejo, que no tiene lo huevos de sanarse a él mismo. Que lo nuestro no fue amor, solo una lección de vida. Que jamás voy a permitirme volver a sentir el daño que me hiciste. 

Cruz Azul

 ¿y por qué chingados le vas a ese equipo de mierda?

qué orgullo decir que eres fiel hasta la médula

pero qué difícil. 

jueves, 13 de diciembre de 2018

Feliz año nuevo, viejo

Por más que pienso como puedo empezar esto, no sé. Supongo que sólo voy a decir todo como vaya saliendo de mi corazón y con la esperanza de que entre al tuyo.

Rodolfo, escribir siempre ha sido el medio más sencillo que encuentro para comunicar mis ideas y creo que por eso me gustaba tanto escribir cartas y en esta quiero que sepas que éste año, caótico y lleno de incertidumbre que viví aprendí muchas cosas y quiero agradecerte desde lo más profundo de mi corazón porque fuiste gran parte de ese aprendizaje y porque creo que nunca lo hice después de todo. Gracias por dejarme conocer una parte de ti (y de mi) que no conocía, gracias porque en ese proceso también me enseñaste una versión de amor completamente diferente a lo que conocía, gracias por todo lo bueno que compartiste conmigo y hasta por tu lado más amargo, porque en esa amargura yo también lograba entender a un ser humano diferente a mi. Gracias por todas las tardes y noches con vino, por las carnes asadas con cerveza, por el whisky con dos rocas y los litros de tequila. Gracias por los apodos y por los chistes que sólo nosotros entendíamos porque los fuimos forjando por momentos que vivimos. Por llevarme a la playa y hacerla uno de mis lugares favoritos. Muchas gracias por todas las experiencias que tuve contigo porque muchas de ellas fueron cosas muy nuevas y diferentes para mi, no sé cómo agradecerte por tu tiempo, por todas las veces que me escuchabas hablar de cualquier cosa (porque hablo un chingo), por mi torpeza, gracias por las canciones, muchísimas gracias por todas las canciones. Por tratar de motivarme cuando no le encontraba ningún sentido a la vida. Siempre te voy a desear lo mejor y espero tu vida esté tomando el rumbo quieres o necesitas y si no es así, ojalá un día sea más fácil todo y eventualmente se logre. Te quiero dar las gracias de todo corazón por todo y quiero que sepas que no importa lo que haya pasado entre los dos, siempre vas a ser una parte muy importante en mi vida y te voy a querer siempre.
Finalmente quiero agradecerte por todo el tiempo que tuvimos y por haber leído esto.
Feliz 2019.

martes, 20 de noviembre de 2018

La ultima y no nos hemos ido

PUTA PERRA PINCHE MADRE


Ya estuvo cabrón, ya ya ya ya yayayaya adsknjsdkgsd
ya no quiero verte
ni sentirte
ni saber que sigues ahí
ni nada
de nada
con nada
 por favor.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Final (?)

Por todo lo que me enseñaste y porque todavía te extraño, por todas las canciones y el aroma a cigarro, por lo feliz que me hacías con tus abrazos y la manera en la que tocabas mi cara y pelo. Porque yo sé que lo nuestro fue más que pasajero pero aún así te voy a sentir siempre. Por lo que me dejaste ver en ti, por la única vez que te he visto llorar y porque sé que lo intentamos. Porque aún no puedo leer tus cartas ni lo que te llegué a escribir. Gracias por el amor, por el caos, por el desastre y por la playa. Gracias por hacerme sentir un mundo y recordarme lo mucho que valgo.

Perdóname por todavía esperarte y al mismo tiempo borrarte de mi cabeza, pero es algo que tengo que hacer. No sé si algún día nos volvamos a encontrar, menos rotos y dañados.

Te deseo toda la calma, te deseo todo el amor.
Espero que lo encuentres en ti, como yo lo estoy buscando en mi.

Te amo, a veces, por momentos, mucho o poco tiempo
y eso siempre va a ser así.