En este momento de tu vida confías plenamente en que eres un ponycornio porque el hecho de ser un -unicornio- te parece demasiado fácil, eventualmente te convertirás en búho y tal vez después de eso seas otro animal con alas. Siempre has sido así de complicada, está bien que lo seas pero no te compliques tanto, a algunos les gustará que lo seas, pero recuerda que no viniste al mundo para complacer a los demás. Siempre has sido una persona que lucha por hacer el cambio y perdón por decirlo pero en algún momento de tu vida te vas a estancar, no te lo permitas. Recuerda quien eres y a dónde querías llegar. Eres y serás todo lo que te propongas. Hay personas que te van a dar en la madre muchas veces, pero tranquila, eventualmente el dolor sana y tú tienes que seguir siendo fuerte. Vas a conocer a personas maravillosas que te van a enseñar cosas increíbles y de ellas es de las que tienes que aprender más, a veces los mejores maestros no son los que te dan clases y hablando de la escuela, no la descuides tanto, despierta temprano, haz tus tareas y da lo mejor en cada proyecto, recuerda como se siente la satisfacción y el reconocimiento. Comunícate más con las personas que quieres y recuérdales cuánto las amas, pero no seas tan impulsiva, a veces está bien pensar las cosas pero recuerda -no pienses de más- las cosas salen mejor cuando no las planeas y dejas que la vida te sorprenda un poco (esto es un poco difícil de entender pero te prometo que en su momento vas a saber diferenciar). Sí necesitas ayuda no seas tan orgullosa y pídela, las personas que te escuchan más de lo que te pueden “aconsejar” son las que más te ayudan. No tengas miedo de aprender cosas diferentes, aprender es parte de crear un cambio. Karina por favor, no tengas miedo de vivir, tienes tiempo todavía pero no te confíes mucho de este, a veces es un hijo de perra. Disfruta del café, de las siestas a medio día, de los discos que te presta tu hermano y de los besos de las personas que quieres, escribe, escribe mucho y todo lo que sientes porque siempre es bueno leerte. Recuerda que no hay nada suficientemente malo como para perder el tiempo con mala vibra. Sonríe porque eso (aunque no lo creas) hace feliz a los demás. No te rodees de gente negativa, sólo absorben lo mejor de ti y algún día alguien te dirá que eres bioluminiscente.
Karina te amo y quiero que lleves la vida que quieres vivir porque esa es la que mereces.
— Atentamente: tu misma a los veinte.