miércoles, 23 de octubre de 2013

Entre tus labios y mi boca

Te extraño,
Con lágrimas en los ojos te escribo que te extraño. Como lo hice hace ayer y como lo haré siempre. 
¿De qué otra forma te puedo decir que te extraño? Que te necesito, que daría lo que fuera porque volvieras. Daría lo que sea porque me quitaras el frío, porque me besaras en la cuenca de los labios, que me abrazaras, que me cantaras, que me dijeras "te quiero, Karina y te voy a querer siempre". 
Quiero volver a leer lo que escribes, daría lo que fuera y te lo escribo llorando. 
Me duele que te marches, me duele que me dejes pero me duele más seguirlo escribiendo. No quiero nada contigo, no quiero tener un título contigo, sólo que me recuerdes la mitad o un cuarto de lo que yo lo hago. 
Quiero que sientas el absurdo que yo siento y las mariposas que vómito, quiero que sepas por qué vomito mariposas y porque ellas me vomitan a mi. Porque ellas tampoco quieren extrañarte, porque ya no quieren llorarte. 
Quiero que sientas la locura, la pasión que puta madre sólo contigo siento. 
Necesito que te alejes,
con lágrimas en los ojos te pido que te alejes. 

domingo, 20 de octubre de 2013

Una luna

Abrí mi cuaderno favorito en donde escribo todas nuestras historias juntos, desde hace mucho escribo de ti pero jamás me di cuenta que eras tú. Escribí desde la primera vez que cruzamos miradas hasta el último beso en la mejilla que te di. 
Recuerdo... recuerdo la primera vez que rozaron nuestros labios, describí con puntos y comas como me temblaban las rodillas, el color que tenían tus ojos antes de cerrarlos y la canción que estaba de fondo. Escribí lo reconfortantes que eran tus abrazos y la forma en la que mi cabeza cabía perfectamente en tu pecho. 
Escribí también de la última vez que fumamos marihuana en un parque de noche, las estrellas nos dibujaban constelaciones y yo las dibujaba en tu espalda según lo dictaban, tú sólo tratabas de adivinar cuál constelación era y yo sólo memorizaba cada lunar (que eran siete) en tu espalda. 
Y ahora te veo partir y ahora me toca marcharme. Ahora te toca escribirme o extrañarme. O al menos hacerme creer que lo estas haciendo. Ahora te toca ser trovador de un bar y dedicarle canciones a esa mujer que... Sólo tú conoces tan bien. 

Borrador 1

Cada vez es más difícil escribirte y cada vez es más difícil hacerme a la idea de que soy parte del capítulo anterior de tu libro, mi libro favorito. 
Cierro y abro mis ojos con la esperanza de que algún día estés parado frente a mi y poder finalmente decirte lo que no he dicho todo este tiempo. Quiero abrirme, quiero que me conozcas, que me sonrías, quiero darte todo lo que necesitas y ser todo lo que quieres. 
Quiero que vuelvas a extrañarme siempre y ser tu capítulo favorito de mi libro favorito. 
Más sin embargo hoy te dejo. Te dejo con tu libertad, con tu libre albedrío, con tus palabras y tus miradas, que estoy segura que alguien las cuidará como yo quisiera cuidarlas. 

Recuerdo todavía aquella estrella a la derecha donde nos imaginaba juntos y las lunas de octubre contigo