jueves, 8 de septiembre de 2016

8.

Cuando estuvimos separadas, me daba curiosidad saber quién iba a ser la persona que se quedara contigo. Saber si sería más artística o deportista, si sería más intro o extrovertida, si era mayor, menor o de tu misma edad, si le caería bien a tus amigos y qué tan feliz le haría a tu vida.

Hoy solo me preocupa el no volver a saber de ti. 
Hoy me da miedo perder tus recuerdos.
Hoy quiero llamarte y saber cómo has pasado este tiempo.
Hoy no quería llorar pero lo hice.
No necesariamente porque quiera regresar al caos en el que estaba,
simplemente porque extraño todo antes del caos. 
 

domingo, 4 de septiembre de 2016

Luz Violeta

Tu sonrisa
la veía por minutos sin despegar mis ojos de tu boca, tu cuenca, tu labio inferior más ancho que el superior, tus dientes perfectamente alineados y blancos, tu sonrisa, tu cuenca, tu labio inferior, superior, tus dientes.

Tus ojos
tan verdes como blancos, tan chicos y grandes cuando nos vemos de frente y el brillo que me atraviesa como láser y me en-china la piel. Tus ojos verdes que me hacen ver el mundo diferente y me abrazan entre pestañeos.

Tus manos
Sin uñas y sin crema, pero qué lindo es tenerlas tan cerca y besarlas, tocar con tus manos mi cara y con mis manos la tuya.


Tu locura y mi cordura.

Necesito que me ates
que me amarres a ti y no me sueltes
que me hables todos los días, todo el día.
que no me hagas pensar en nada más que en ti.

Necesito estar escuchando tu voz aunque sea para mentarme la madre
para gritarme que no soy una más en tu vida
que me odias, que no soy clara contigo.

Necesito que me beses diferente
enfrente de tus amigas, de tu familia.
que ellos sepan que yo soy de ti y tu mía.

Necesito que me cocines por las mañanas y en las noches
que me des de comer con tus labios y me quites el chocolate
de los dientes.

Hagamos un nudo muy fuerte con la cuerda, que dure lo suficiente
que nos ate el tiempo que tengamos que estar juntas
y cuando se desate, agradecer todo lo que nos enseñó esa cuerda.