Necesito que me ates
que me amarres a ti y no me sueltes
que me hables todos los días, todo el día.
que no me hagas pensar en nada más que en ti.
Necesito estar escuchando tu voz aunque sea para mentarme la madre
para gritarme que no soy una más en tu vida
que me odias, que no soy clara contigo.
Necesito que me beses diferente
enfrente de tus amigas, de tu familia.
que ellos sepan que yo soy de ti y tu mía.
Necesito que me cocines por las mañanas y en las noches
que me des de comer con tus labios y me quites el chocolate
de los dientes.
Hagamos un nudo muy fuerte con la cuerda, que dure lo suficiente
que nos ate el tiempo que tengamos que estar juntas
y cuando se desate, agradecer todo lo que nos enseñó esa cuerda.