sábado, 28 de diciembre de 2013

Carta J.E.

Diciembre 2013

Siempre quise escribirte una carta, generalmente no me es difícil escribirle a las personas que quiero, es como si la pluma hablara por mi y en menos de lo que espero, ya hay una carta para alguien. Pero se me olvida que contigo es diferente, en realidad, todo ha sido diferente contigo.
Yo sé que no hablo mucho de mi, nunca me he sentido alguien tan interesante como para hablar de mi y prefiero escuchar lo que otros tienen que decir, tú por ejemplo.
Prefiero escribir lo que siento en lugar de decirlo de frente, eso es lo que más odio de mi, el miedo a que la persona a la cual le escribo no sienta lo mismo. Soy muy sensible y prefiero que ignoren una simple carta a que me dejen con el corazón en la mano en pleno speech cursi. Ahora sabes algo de mi que supongo no sabías. 
Quiero pedirte perdón por las veces que irónicamente he estado -más- ausente de lo normal. Simplemente a veces pienso mucho y me bloqueo a sentir, o más bien: a sentir de más. 
No me gusta pensar en el futuro, jamás he podido con esas preguntas de "¿cómo te ves en diez años?" Tengo diecinueve años, soy un conflicto emocional y la mayor parte del tiempo estoy peleada conmigo misma, ¿por qué vergas me preguntan de mi vida en diez años? Agh... No sé, de cualquier manera me gustaría saber cómo y dónde estaría, tal vez siga hablando contigo, tal vez me haya perdido en el triángulo de las Bermudas o tal vez esté en un tren esperando llegar a un lugar donde siempre quise estar ¿sabes? me gustaría de verdad poder compartirte mi vida en diez años. 
Creo que aún no te das cuenta de lo importante que eres para mi. Quisiera que un día fuera fácil decirlo, pero se siente bonito sentirlo. Se siente bonito quererte así y cuando me dices que estás feliz. Aunque a veces me es difícil creer que un ser como yo, tan ordinario, pueda sacarle al menos una sonrisa a una persona tan padre como usted. 
No quiero que te vayas nunca. 
Buda dice que para evitar el dolor, hay que despegarse de los placeres y no repudiar a los males. Quiero que el placer y el dolor no me toquen, como la flor de loto que nace sobre aguas pantanosas pero nunca las toca. Quisiera que no doliera tanto despedirme cada cierto tiempo de ti, pero al mismo tiempo se siente tan bien la espera, porque sé que siempre hay nuevas historias y siempre se siente diferente estar contigo y verte. Aunque con cada ida-regreso existan nuevas personas, no te voy a mentir, sí existe ese miedo por mi parte de que algún día venir se vuelva costumbre o pierda significado. Pero por otra parte me encantaría que hayas encontrado a alguien y esa persona te haga sentir totalmente feliz y no sólo a ratos. En verdad no sabes cómo me gustaría verte feliz siempre, mientras tanto yo voy a tratar de robarte pequeñas sonrisitas mientras pueda y esté en mi manos. A veces quisiera que fuera más fácil, pero creo también que lo fácil aburre y no quiero que se acabe esa magia, esas cosquillas que me dan cuando te veo a los ojos o cuando estoy cerca de ti. Y otra vez, sin que te des cuenta, me robaste una sonrisa. 
Haber vivido tantos altos y bajos contigo, me han hecho pensar que de verdad te quiero, a pesar de todo, siempre voy a estar esperando que quieras hablar conmigo y me cuente de la Yucaserbia o de las cosas que haces, a pesar de todo, voy a estar ahí contigo. 
Me da risa ver unos (varios) años atrás y recordar perfectamente todo lo que me tocó vivir contigo, pero así como no me gusta el futuro, tampoco me gusta darle tanto énfasis al pasado. Sólo recordarlo como algo feo/bonito que pasó y se quedó como parte de mi historia. 
Tengo que confesar que siempre has llamado mi atención, no sé, nunca me canso de saber de ti o lo que piensas, me gusta estar contigo y procuro hacernos pasar un rato agradable, al menos el poco tiempo que estamos juntos. Quisiera tener tu voz en una caja retorcida como tu cabecita y hablar contigo esos días que te extraño más. ¿Sabes? Me gusta no tener títulos contigo ¿por qué siempre queremos ponerle nombre a las cosas? A veces las cosas sólo son y ya. Me gusta que seamos personas separadas que comparten momentos, porque esos momentos, al menos para mi, son los importantes. 
J.E., en verdad quisiera poder escribirte lo mucho que te quiero o poder demostrarlo de alguna manera. Te quiero.

Karina