lunes, 30 de abril de 2012

Nadie sabe qué le pasa a ella


No sé por qué le da tanto miedo sonreír.
No sé por qué decidió partir.
No sé por qué le molesta que se preocupen por ella.
No sé qué siente cuando está sola.
No sé por qué no me deja ayudarla.
No sé por qué no me dejó abrazarla.
No sé por qué tiene que cerrar los ojos en los mejores momentos.
No sé por qué nunca me quiso decir adiós.
No sé por qué le agrada conocer gente nueva.
No sé con qué soñaba.
No sé por qué sonríe.
No sé por qué no se marchó para siempre.
No sé qué es lo que la limita.
No sé por qué me miraba con esos ojos y no bajaba la mirada.
No sé por qué hace esas muecas tan raras pero adorables.
No sé por qué recargaba en mis hombros para luego marcharse.
No sé por qué quería saludarme siempre.
No sé por qué siempre quiso ser un gatito.
No sé por qué me tomaba de la mano.
No sé por qué se sentaba en el pasto.
No sé por qué nunca está de buenas.
No sé, sólo sé que mientras el reloj siga avanzando, yo seguiré estando con ella. 

Me acuerdo





Me acuerdo cuando quise ser vegetariana por primera vez y duré dos días, luego hablé con una vecina molesta y me dijo que ella duró un mes, me dio coraje y volví a intentarlo. Duré un año y medio.
Me acuerdo la primera vez que fumé tabaco, estaba en la casa de una amiga, le pedí un par de cigarrillos más (sabor cereza) llegué a mi casa y aprendí a fumar sola en mi patio.
Me acuerdo  cuando me empujaron en el patio de mi abuela, me caí y mi cabeza golpeó con una maseta, fue mi primera descalabrada, creo.
Me acuerdo cuando estaba en la sala de mi casa y mi prima y yo jugábamos a El Tiburón, me dio miedo me hice para atrás y golpee con una ventana mi cabeza,  fue mi segunda descalabrada, creo.
Me acuerdo cuando en kínder canté la canción de Luz Clarita, era mi favorita y yo juraba que mi pronunciación era divina.
Me acuerdo cuando la vecina de mi abuela me dijo que comiéramos las hojas que estaban en su jardín, fue la primera y última vez que hice eso.
Me acuerdo que con esa misma vecina fue la primera vez que comí granadas.
Me acuerdo de mi primer día de clases en La Salle, tenía muchísimo miedo y no dejaba de preguntarle el nombre a la niña que se sentaba enseguida de mi, nunca había escuchado su nombre antes.
Me acuerdo que años después besé a esa mujer.
Me acuerdo que la primera vez que me puse muy ebria fue en casa de mi mejor amiga, vomité tres veces.
Me acuerdo cuando nos fuimos a vivir a Toluca, me emocionaba vivir en un fraccionamiento por primera vez.
Me acuerdo cuando compré mi primer bicicleta, era azul. 
Me acuerdo que mi papá me enseñó a andar en bici en ése fraccionamiento.
Me acuerdo la primera vez que fui a El Paso, pensé que era más emocionante de lo que me decían.
Me acuerdo odiar mucho ir a El Paso porque me desesperaba tener que hablarles en inglés para que entendieran.
Me acuerdo cuando me metí a clases de francés y sólo duré cuatro clases porque odiaba que el profesor haitiano me dijera “princesita”.
Me acuerdo cuando mi hermano nos recogía de la escuela y escuchábamos a todo volumen “Ingrata” de Café Tacva.
Me acuerdo cuando me compraron el iPod Classic que le cabía infinidad de canciones pero yo estaba segura que se iba a llenar.
Me acuerdo cuando me robaron mi iPod Classic.
Me acuerdo cuando vi por primera vez Batman y Robin con la Hiedra Venenosa.
Me acuerdo que me dio algo ver a la Hiedra Venenosa.
Me acuerdo que cuando vivía en Toluca me perdí en la escuela y me metí a un salón de sextos, siendo que yo iba en primero.
Me acuerdo cuando me enamoré por primera vez, no me he enamorado dos veces.
Me acuerdo cuando conocí a Roberto y juré que es la persona más interesante que conozco.
Me acuerdo cuando cumplí 8 años, quería hacer mi piñata de Harry Potter, pero me dijeron que no y la tuve que hacer de Pokémon.
Me acuerdo cuando estaba en el estacionamiento de Plaza del Sol con José Eduardo y empezó a cantar Carmensita, supe con eso que era el amor de mi vida.
Me acuerdo cuando estábamos en el estacionamiento de Soriana y llegó un señor a pedir dinero, mi mamá se asustó y se fue.
Me acuerdo cuando estaba en segundo de secundaría y nunca hice nada en clase de Civismo.
Me acuerdo cuando escribía con sangre en mi salón y las personas me veían con cara de asco.
Me acuerdo tener una carpeta negra donde escribía todo lo que sentía y no dejaba a nadie verla.
Me acuerdo cuando fui a Guadalajara y entré a la Plaza del Elefante.
Me acuerdo no haber visto un cine con tres pisos más que ese.
Me acuerdo cuando mi hermano se fue a vivir a Dallas un año y mi mamá no dejaba de llorar todas las noches.
Me acuerdo cuando les dije que éramos una familia disfuncional.
Me acuerdo cuando empecé a tomar laxantes porque tenía una presión familiar y complexión de gorda en la familia.
Me acuerdo cuando bajé mucho de peso y volví a tener la presión familiar y complexión de anémica, anoréxica en la familia.
Me acuerdo cuando sólo desayunaba y cenaba Special K porque me gustaba el cereal, fuera de los beneficios que trajera, amaba el de sabor vainilla.
Me acuerdo cuando hice una obra grabada para cuarto semestre de prepa y yo era la principal y la que grabó el film.
Me acuerdo cuando nos cambiamos de casa y lo que más me gustaba de la nueva es y siempre será el balcón.
Me acuerdo cuando me dijeron que podía ser todo lo que yo quisiera y decidí ser feliz.
Me acuerdo cuando conocí a una niña que leía dos libros al mes y eso me pareció increíble.
Me acuerdo cuando salía Otro Rollo en la tele y mi familia y yo nunca nos lo perdíamos.
Me acuerdo cuando el Pan Ranchero tenía una cansionsita más bonita y pegajosa.
Me acuerdo de la primera vez que vi un vídeo de Cory Kennedy en Nylon y no podía dejar de verla.
Me acuerdo cuando empecé a ver Skins, fue por morbo, pero terminó ser algo sano para mi.
Me acuerdo que mis primeras modelos a seguir fueron Belinda, Danna Paola, Floricienta y estoy segura que hay otra, pero no la recuerdo.
Me acuerdo de ponerme vestidos y tacones de mi mamá y caminar por toda la casa con ellos. 
Me acuerdo de estar tiradas en la banqueta frente a mi casa con Caro y pensar si alguien estaba pensando en nosotras. 
Me acuerdo de mis amigos imaginarios que eran mi justificación de hablar sola. 
Me acuerdo cuando me metí a bellas artes a clases de guitarra.
Me acuerdo de un profe muy enojón con el cabello bastante largo.
Me acuerdo de dos mujeres que eran muy amigas pero no sabían tocar guitarra.
Me acuerdo que nunca me aprendí la escala. 
Me acuerdo de conocer a Jassiel, una niña bonita, pero tenía un ojo gris, el otro era café.
Me acuerdo cuando en tercero de primaria me metía a clases de inglés, le dije a una niña que se parecía mucho a una actriz de una telenovela y ella dijo: "Chiquititas". 
Me acuerdo que me impresionó mucho su respuesta.
Me acuerdo cuando conocí a Richi, fue porque me pidió un cigarrillo en plaza del Sol
Me acuerdo que su cabello me daba envidia. 
Me acuerdo cuando Blanca compró un tico, gelatina y chamoy e hizo una combinación extraña.
Me acuerdo me dijo que tenía que probarlo antes de morir.
Me acuerdo cuando mi mamá nos contaba cuentos a mi y mis hermanos, antes de dormir y siempre me quedaba dormida en el final.
Me acuerdo que poníamos chocolates en las botas que adornaban el árbol de navidad, y días después de poner el árbol, ya no había chocolates.
Me acuerdo cuando Blanca me presentó con su papá como Karina-Chán. y le contó de mis orígenes japoneses. 
Me acuerdo cuando Nancy me mandó un mensaje diciendo que quería besarme y le pegué mi lesbianismo.
Me acuerdo de que Nancy tiene muy mala ortografía. 
Me acuerdo que Nancy me caía muy mal en primaria y secundaria. 
Me acuerdo que en todos mis cumpleaños, cuando apagaba las velitas, pedía por los niños pobres; siempre.
Me acuerdo de mi primer celular, era gris y la pantalla azul, tenía unos tonos muy padres.
Me acuerdo cuando me metí a clases de Jazz y la maestra me odiaba porque llevaba un ritmo diferente al de ella.
Me acuerdo cuando creí que nunca volvería a saber de José Eduardo.