Soy de las que se enamoran a los tres minutos de conocer a alguien.
Si pasan cuatro, la forcé mucho.
Si pasan cinco, no me gustas tanto.
Pero es muy difícil que me enamore de alguien.
miércoles, 27 de febrero de 2013
domingo, 24 de febrero de 2013
El baño de hoy
Me encontré con la fascinante idea de mi mamá de poner una vela en el baño. Soy amante de las luces tenues y de los olores. Imagina mi cara de felicidad al verme enfrente de una vela.
El baño olía delicioso, no podía prender las luces. Hubiera ardido en el quinto (sexto o séptimo) círculo del infierno.
Música. Sólo eso faltaba. Una de las decisiones más importantes en mi vida; escoger el playlist indicado para mi ritual sagrado de todos los días (menos uno que otro domingo, que por poco era este) el que me daría el empujón para empezar (o en este caso; terminar) bien el día.
Decidí poner el playlist cursi, el que te hace querer pensar en alguien a quién amas o amaste con cada cachito de tu ser.
Y entonces sonó Lovesong. Primero la blusa, porque amo estar en pantalones y brasier, creo que amo ver las costillas, las curvas, dejar que alguien ajeno a mi desabroche lo demás, pero la blusa es de mis manos.
Observar el espejo.
La luz tenue de la vela sobre mi cuerpo.
Sobre este cuerpo que espera ansioso que unas manos lo ericen de nuevo.
De perfil. De frente. Por atrás. Observo con calma los diferentes ángulos de mi cuerpo y me pregunto cuál te gustaría más.
Entonces desabrocho mis pantalones y sólo quedamos: la luz tenue, mi piel y mis bóxers. No sé qué más decir. Sigo viendo el espejo.
Pongo mis manos en mis hombros como queriendo taparme toda. Sintiendo vergüenza de algo. Como sí estuvieses ahí y yo me sintiera avergonzada. Pero ¿quién eres y por qué me da pena?
Es hora de meterme a la ducha.
Cae el agua.
Primero fría,
después caliente.
La canción cambió hace ya un rato y no me di cuenta. Seguía pensando en quién eras.
Abrí el champú, lo pongo sobre mi cráneo y pienso; Alex Chilton.
«I'm so in love with you...»
Pero no pensé en nadie.
Dejé el champú entre todo mi cabello un rato y vi la luna.
Cómo me hubiese gustado que en el baño de hoy estuvieras conmigo.
Recuerdo a todas esas personas por quienes alguna vez había sentido algo. Pero ya no sentía nada. Por ninguna.
Sonreía mientras estiraba mi mano para ver cómo le pegaba el reflejo de la luna.
Volvía a poner mis manos sobre mis hombros.
Nos veía.
Volteaba a ver la luna.
Volteaba a ver la vela.
Abrí la regadera de nuevo.
«Recuerdo que al llegar me miraste. Fui sólo una más de cientos. Sin embargo fueron tuyos, los primeros voleteos...»
Jabón y esponja.
Hacer figuras con el jabón.
Ponerlo como filtro para ver la luna.
No dejar de ver la luna.
No quiero salirme de bañar.
No quiero dejar de pensar en esta persona que es un invento de mi mente.
En esta persona que no existe.
A la que espero.
A la que sueño.
La que no tiene nombre, ni edad, ni sexo.
Pero quiero que seas tú.
Quiero ser...
Cerré la regadera y me puse la toalla. Me acerqué a la vela y volví a verme en el espejo.
Ahí estaba el mismo búho de siempre que tiene miedo a volar. Pero sin embargo lo intenta.
«Suena el piano»
El baño olía delicioso, no podía prender las luces. Hubiera ardido en el quinto (sexto o séptimo) círculo del infierno.
Música. Sólo eso faltaba. Una de las decisiones más importantes en mi vida; escoger el playlist indicado para mi ritual sagrado de todos los días (menos uno que otro domingo, que por poco era este) el que me daría el empujón para empezar (o en este caso; terminar) bien el día.
Decidí poner el playlist cursi, el que te hace querer pensar en alguien a quién amas o amaste con cada cachito de tu ser.
Y entonces sonó Lovesong. Primero la blusa, porque amo estar en pantalones y brasier, creo que amo ver las costillas, las curvas, dejar que alguien ajeno a mi desabroche lo demás, pero la blusa es de mis manos.
Observar el espejo.
La luz tenue de la vela sobre mi cuerpo.
Sobre este cuerpo que espera ansioso que unas manos lo ericen de nuevo.
De perfil. De frente. Por atrás. Observo con calma los diferentes ángulos de mi cuerpo y me pregunto cuál te gustaría más.
Entonces desabrocho mis pantalones y sólo quedamos: la luz tenue, mi piel y mis bóxers. No sé qué más decir. Sigo viendo el espejo.
Pongo mis manos en mis hombros como queriendo taparme toda. Sintiendo vergüenza de algo. Como sí estuvieses ahí y yo me sintiera avergonzada. Pero ¿quién eres y por qué me da pena?
Es hora de meterme a la ducha.
Cae el agua.
Primero fría,
después caliente.
La canción cambió hace ya un rato y no me di cuenta. Seguía pensando en quién eras.
Abrí el champú, lo pongo sobre mi cráneo y pienso; Alex Chilton.
«I'm so in love with you...»
Pero no pensé en nadie.
Dejé el champú entre todo mi cabello un rato y vi la luna.
Cómo me hubiese gustado que en el baño de hoy estuvieras conmigo.
Recuerdo a todas esas personas por quienes alguna vez había sentido algo. Pero ya no sentía nada. Por ninguna.
Sonreía mientras estiraba mi mano para ver cómo le pegaba el reflejo de la luna.
Volvía a poner mis manos sobre mis hombros.
Nos veía.
Volteaba a ver la luna.
Volteaba a ver la vela.
Abrí la regadera de nuevo.
«Recuerdo que al llegar me miraste. Fui sólo una más de cientos. Sin embargo fueron tuyos, los primeros voleteos...»
Jabón y esponja.
Hacer figuras con el jabón.
Ponerlo como filtro para ver la luna.
No dejar de ver la luna.
No quiero salirme de bañar.
No quiero dejar de pensar en esta persona que es un invento de mi mente.
En esta persona que no existe.
A la que espero.
A la que sueño.
La que no tiene nombre, ni edad, ni sexo.
Pero quiero que seas tú.
Quiero ser...
Cerré la regadera y me puse la toalla. Me acerqué a la vela y volví a verme en el espejo.
Ahí estaba el mismo búho de siempre que tiene miedo a volar. Pero sin embargo lo intenta.
«Suena el piano»
martes, 19 de febrero de 2013
Contigo siempre.
Y yo estoy ahí para ayudarte, para hacerte sentir bien, para escucharte, para abrazarte si necesitas que te abrace, y aunque no lo necesites, ahí estoy yo.
lunes, 11 de febrero de 2013
No es para nadie, sólo son recuerdos
Me acuerdo cuando me veías como la veías a ella.
Me acuerdo cuando caminabas a mi lado sin voltear a ver a nadie.
Me acuerdo cuando buscabas cualquier pretexto para estar conmigo.
Me acuerdo cuando me buscabas cualquier pretexto para estar contigo.
Me acuerdo cuando nos decíamos secretos al oído.
Me acuerdo cuando te alegrabas al verme.
Me acuerdo cuando me abrazabas sin ningún motivo aparente.
Me acuerdo cuando te abrazaba sólo por convicción.
Me acuerdo cuando me inventabas apodos raros por convivir.
Me acuerdo cuando me llegaste de repente a la vida.
Me acuerdo cómo era mi vida sin ti.
Me acuerdo cuando estabas en mi vida.
Me acuerdo cuando caminabas a mi lado sin voltear a ver a nadie.
Me acuerdo cuando buscabas cualquier pretexto para estar conmigo.
Me acuerdo cuando me buscabas cualquier pretexto para estar contigo.
Me acuerdo cuando nos decíamos secretos al oído.
Me acuerdo cuando te alegrabas al verme.
Me acuerdo cuando me abrazabas sin ningún motivo aparente.
Me acuerdo cuando te abrazaba sólo por convicción.
Me acuerdo cuando me inventabas apodos raros por convivir.
Me acuerdo cuando me llegaste de repente a la vida.
Me acuerdo cómo era mi vida sin ti.
Me acuerdo cuando estabas en mi vida.
sábado, 9 de febrero de 2013
Un beso.
Quiero que nuestro primer beso sea largo.
Quiero que sea suave y tierno y cuando planees acabarlo; morderé con cuidado tu labio inferior acercándote a mí para recordarte que te necesito y que quiero que estés junto a mi. Siempre.
Quiero que sea suave y tierno y cuando planees acabarlo; morderé con cuidado tu labio inferior acercándote a mí para recordarte que te necesito y que quiero que estés junto a mi. Siempre.
martes, 5 de febrero de 2013
Collar de Perlas
"Como agua de cristal, así es el amor que yo llevo por dentro"
Tal vez sí fue siempre mi culpa.
Tal vez debí de hacer sentido y no pensado.
Tal vez sentí demasiado.
Tel vez te sentí tanto que me dio miedo.
Me dio miedo volver a recordar lo que era abrazar una almohada y llorar entre sábanas. Tal vez me da miedo volar todavía, tal vez...
Tal vez sentí algo más que un "te quiero" y me dio miedo decirlo.
Tal vez sólo quería estar frente a ti para decirlo.
A veces soy cursi en letras, pero me gusta ser cursi de frente y "de frente" fue lo que me dio miedo.
Porque me da miedo el tiempo, me da miedo estar sola.
Y no, no quiero estar con nadie más. Pero el problema es que ni siquiera estoy contigo.
No estoy sola, lo sé por cómo me siento cuando hablo contigo, pero lo olvido al momento de colgar.
Al momento de necesitar un beso.
Al momento de tocarte.
Al momento de tener que anestesiarme con alcohol para no sentir, o para sentir algo.
Perdón por llorarte tanto en tan poco.
Perdón por disfrutar de mi tristeza y perdón por no serte suficiente.
Te quiero, o algo más que quiero decirte de frente.
Tal vez sí fue siempre mi culpa.
Tal vez debí de hacer sentido y no pensado.
Tal vez sentí demasiado.
Tel vez te sentí tanto que me dio miedo.
Me dio miedo volver a recordar lo que era abrazar una almohada y llorar entre sábanas. Tal vez me da miedo volar todavía, tal vez...
Tal vez sentí algo más que un "te quiero" y me dio miedo decirlo.
Tal vez sólo quería estar frente a ti para decirlo.
A veces soy cursi en letras, pero me gusta ser cursi de frente y "de frente" fue lo que me dio miedo.
Porque me da miedo el tiempo, me da miedo estar sola.
Y no, no quiero estar con nadie más. Pero el problema es que ni siquiera estoy contigo.
No estoy sola, lo sé por cómo me siento cuando hablo contigo, pero lo olvido al momento de colgar.
Al momento de necesitar un beso.
Al momento de tocarte.
Al momento de tener que anestesiarme con alcohol para no sentir, o para sentir algo.
Perdón por llorarte tanto en tan poco.
Perdón por disfrutar de mi tristeza y perdón por no serte suficiente.
Te quiero, o algo más que quiero decirte de frente.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)