¿Y qué hago yo escuchando mi nueva canción favorita de Lianne La Havas?
Acostada en mi cama. Pensando en algún nosotros, tal vez.
Pensando en el por qué la vida de una manera u otra me puso frente a ti. Y en el por qué no quiero estar en otro lado que no sea contigo.
Recuerda que soy muy frágil, realmente muy frágil con todo lo que puedas hacer o decir. No te pido que me cuides. Sólo que no me rompas.
Quiero escribirte, quiero besarte, quiero abrazarte, presumirte, contarnos nuestros días y hacer bromas, fumar, cantar. Quiero de verdad dejar de tener miedo.
Porque a mí también me da miedo enamorarme.
Perdón por ser una blogger cursi.
martes, 26 de marzo de 2013
lunes, 25 de marzo de 2013
A la próxima persona que llegue a esta vida, se le pide, por favor
"Que no le importe darte sus sudaderas cuando tengas frío (las que son sin zipper, de esas que entran por arriba).
Que no le importe prestarte sus audífonos cuando tú no tengas.
Que no le importe que pongas tu música en su coche.
Que no le importe que se ensucien sus tennis blancos con tal de que le pises los pies para darle un beso.
Que no le importe darte pastillas cuando tengas cólicos (también incluyo los tés en este apartado).
Que no le importe hacer el ridículo cuando quieras bailar al ritmo de las Spice Girls.
Que no le importe acompañarte a un concierto de Panda, si así fuese necesario.
Que no le importe ir a comprarte cigarros a la hora que sea.
Que no le importe cantar contigo todo el día.
Que no le importe contarte un cuento cuando no puedas dormir.
Que no le importe quedarse la noche en vela con tal de cuidarte de los malos sueños.
Que no le importe aceptar que fue pura suerte haberte encontrado, y que esté agradecido por ello.
Que no le importe admitir que eres la más hermosa de todas.
Que no le importe, que le guste.
Que te piense.
Que te quiera.
Porque te pienso.
Porque te quiero."
--------
Y porque yo también te pienso
Porque yo también te quiero.
Gracias, Pingüino Verde.
Que no le importe prestarte sus audífonos cuando tú no tengas.
Que no le importe que pongas tu música en su coche.
Que no le importe que se ensucien sus tennis blancos con tal de que le pises los pies para darle un beso.
Que no le importe darte pastillas cuando tengas cólicos (también incluyo los tés en este apartado).
Que no le importe hacer el ridículo cuando quieras bailar al ritmo de las Spice Girls.
Que no le importe acompañarte a un concierto de Panda, si así fuese necesario.
Que no le importe ir a comprarte cigarros a la hora que sea.
Que no le importe cantar contigo todo el día.
Que no le importe contarte un cuento cuando no puedas dormir.
Que no le importe quedarse la noche en vela con tal de cuidarte de los malos sueños.
Que no le importe aceptar que fue pura suerte haberte encontrado, y que esté agradecido por ello.
Que no le importe admitir que eres la más hermosa de todas.
Que no le importe, que le guste.
Que te piense.
Que te quiera.
Porque te pienso.
Porque te quiero."
--------
Y porque yo también te pienso
Porque yo también te quiero.
Gracias, Pingüino Verde.
viernes, 22 de marzo de 2013
No quiero dejar de escribir
No sé. Casi nunca sé lo que quiero decir.
Pero hoy voy a decir eso que no entiendo en mi cabeza pero cuando lo digo en voz alta empieza a cobrar sentido.
A cobrar sentido.
En mi cabeza.
Cerré los ojos.
Pensé en todos y en nadie.
¿Por qué nadie está conmigo?
¿Por qué pierdo el interés tan rápido?
Quiero hacer un cortometraje y ser el personaje principal. Un cachito de mí cuando nadie me ve. Un trozo de mí. Nadie me va a ver.
Acércate lento. Por favor no seas agresivo conmigo. Me gusta que seas tierno y suave, pero agresivo cuando se necesita.
No sé quién eres. Pero no me hagas sentir incómoda.
Ya no puedo abrir los ojos y vivir una vida que no es la mía. ¿Por qué me da miedo aprender? Quiero aprender más cosas.
Quiero conocerte y desconocerte y que tú también me con y me des. Me salió de aquí dentro. De aquí dentro.
Te voy a dedicar más canciones.
Más oraciones.
Más ilusiones.
Te voy a dar todo lo que necesites.
Pero primero quítame los miedos.
Dejé de ver.
De sentir.
De caminar.
De volar.
De ser.
Me dejé.
Sólo quiero que estés enseguida de mi cama y beses en el cuello. Que dejemos de ser dos.
Y convertirnos en uno.
Podría dar lo que fuera por volver a ver tu sonrisa. Lo que fuera. Lo daría.
Karina también quiere su sonrisa.
Pero hoy voy a decir eso que no entiendo en mi cabeza pero cuando lo digo en voz alta empieza a cobrar sentido.
A cobrar sentido.
En mi cabeza.
Cerré los ojos.
Pensé en todos y en nadie.
¿Por qué nadie está conmigo?
¿Por qué pierdo el interés tan rápido?
Quiero hacer un cortometraje y ser el personaje principal. Un cachito de mí cuando nadie me ve. Un trozo de mí. Nadie me va a ver.
Acércate lento. Por favor no seas agresivo conmigo. Me gusta que seas tierno y suave, pero agresivo cuando se necesita.
No sé quién eres. Pero no me hagas sentir incómoda.
Ya no puedo abrir los ojos y vivir una vida que no es la mía. ¿Por qué me da miedo aprender? Quiero aprender más cosas.
Quiero conocerte y desconocerte y que tú también me con y me des. Me salió de aquí dentro. De aquí dentro.
Te voy a dedicar más canciones.
Más oraciones.
Más ilusiones.
Te voy a dar todo lo que necesites.
Pero primero quítame los miedos.
Dejé de ver.
De sentir.
De caminar.
De volar.
De ser.
Me dejé.
Sólo quiero que estés enseguida de mi cama y beses en el cuello. Que dejemos de ser dos.
Y convertirnos en uno.
Podría dar lo que fuera por volver a ver tu sonrisa. Lo que fuera. Lo daría.
Karina también quiere su sonrisa.
Sos-tenerte
Me duele la espalda y estoy segura que no es por cargar elefantes.
Me duelen las ganas, la distancia, la soledad.
Me duele no poder escribirte.
Porque no me duele. Me hace cosquillas.
Porque sí empezamos a ser realistas, me quedo con él.
Con él de hace muchos años.
Con el que siempre me va a hacer reír.
Pero si empezamos a ponernos fantasiosos, va a llegar alguien más.
Alguien que me enamore tanto o más que tú.
Pero sé que hay cosas imposibles.
Y que no podemos tener todo lo que queremos.
Me cuesta mucho seguir adelante.
Me cuesta mucho dejar de recordarte.
Me cuesta mucho volver a escribirte.
Hoy me volví a acordar de ti.
Me duelen las ganas, la distancia, la soledad.
Me duele no poder escribirte.
Porque no me duele. Me hace cosquillas.
Porque sí empezamos a ser realistas, me quedo con él.
Con él de hace muchos años.
Con el que siempre me va a hacer reír.
Pero si empezamos a ponernos fantasiosos, va a llegar alguien más.
Alguien que me enamore tanto o más que tú.
Pero sé que hay cosas imposibles.
Y que no podemos tener todo lo que queremos.
Me cuesta mucho seguir adelante.
Me cuesta mucho dejar de recordarte.
Me cuesta mucho volver a escribirte.
Hoy me volví a acordar de ti.
domingo, 10 de marzo de 2013
So let your hips do the talking
Cambié de canción.
Nos imagino bailando juntos.
Como un par de idiotas felices.
Sin importar si somos buenos o malos bailando.
Como si nadie nos estuviera viendo.
Entonces hacemos el -swing-.
¿Te acuerdas?
Volví a sonreír al acordarme.
Nos imagino bailando juntos.
Como un par de idiotas felices.
Sin importar si somos buenos o malos bailando.
Como si nadie nos estuviera viendo.
Entonces hacemos el -swing-.
¿Te acuerdas?
Volví a sonreír al acordarme.
Pasó el tiempo
A veces me acuerdo de todo lo que somos y de todo eso que alguna vez fuimos.
Nunca nos imaginé tan ausentes.
Darme cuenta de que verdaderamente no tuviste, ni tendrás corazón.
Mentiras, dramas, peleas a las tres de la mañana, celos, orgullos muy altos.
Ayer me encontré con la sorpresa de contarle a alguien nuestra historia.
Me di cuenta que no valía la pena.
Tú cambiaste y yo cambié, ya no hay razón para seguirte escribiendo.
Aunque tal vez nunca empecé.
Nunca nos imaginé tan ausentes.
Darme cuenta de que verdaderamente no tuviste, ni tendrás corazón.
Mentiras, dramas, peleas a las tres de la mañana, celos, orgullos muy altos.
Ayer me encontré con la sorpresa de contarle a alguien nuestra historia.
Me di cuenta que no valía la pena.
Tú cambiaste y yo cambié, ya no hay razón para seguirte escribiendo.
Aunque tal vez nunca empecé.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)