martes, 26 de mayo de 2015

Hasta que me sangren los dedos

Necesito decirte que te extraño 
Cuando pasan mas de tres horas 
Y menos de veinte minutos
Pero también 
quiero que sepas que no te extraño tanto cuando tengo compañía 
O veo alguna chica linda
Por ejemplo. 

Quiero que estés segura de que eres como una cuchara o un tenedor 
A la hora de la comida
Pero nunca serás un cuchillo 
Tampoco un vaso de agua 
Y también puedes ser 
Las bicicletas en un cuarto 
De color verde 
Y una cama pegada a la orilla 
Jamás enmedio 

Eres la mordida en un brazo
El derecho 
Y también la cerveza caminera 
Que no te vamos a dejar tomar cuando estés ebria 

Un nombre falso 
Que no es tan falso 
Pero que es parte de tu nombre

Y el asesino
Que nunca mató a su presa 
Pero que le hizo hacerle 
Un pobre 
Tonto
Y burdo
Poema.

martes, 5 de mayo de 2015

Rimas y mira

porque estábamos muy pedas
y porque te gustaron mis piernas
por los encuentros en museos
y cantar de la misma canción dos versos
porque me regalas flores
y vamos al parque de los llorones
y enseñarme dos tipos de cerveza
mientras comíamos bolas de arroz sin mesa 
y porque te vas a burlar de mis rimas
porque al parecer todo nos da risa
como el chiste del tenedor
y ver el cielo por el balcón
ya no sé como terminar esto
sólo diré que les faltaron canciones de Fey a los culeros. 

La respuesta es la tres

Quiero escribirte y no puedo, no es tan sencillo como decían
–mándalo a la verga, Karina. El wey es un pendejo–,
después de ver y no ver tus fotos, de escribir y no escribir nada
y lo que te escriben ahora,
el hecho de pensar que alguna vez te escribí yo
–21 paginas de nirvana–
y recordar todas las veces que
y las veces que no
cuando éramos magia
y desaparecíamos
y nos mentíamos
pero nos gustaba creer que no.