viernes, 29 de enero de 2016

Preferiría estar en una cantina

Te estoy odiando tanto porque no puedo dejar de escucharte en cada canción, ciertas palabras me recuerdan a un momento contigo y esos momentos te los quiero compartir sólo a ti, ni siquiera me hagas entrar en lugares, son demasiados por los que pasamos juntas, porque desde hace un año tengo recuerdos de ti. 
Me dijeron que fui yo la culpable. La que no lucho, no cuestiono y no se aferró a algo que definitivamente no quería dejar ir. La que prefería ignorar tus mensajes antes que hacerte llorar con mis extensas respuestas a tus argumentos y temas de conversacion irrelevantes, porque créeme que me moría por contestar y a veces acepto que solo buscaba un pretexto para saber si estabas bien. Aunque ya no es gran cosa, porque la que se fue fui yo. Como todas esas veces que te dije que no iba a ver ninguna película de terror y tú insistías que me ibas a cuidar y así no iba a tener miedo. Esta vez no hay alguien que me cuide y sigo estando asustada. 
Pero yo sé que tú estás bien y tu felicidad fue la que siempre busqué. 

Te estoy odiando pero no tanto. 

viernes, 15 de enero de 2016

Querido Sebastián

Los dos hemos pasado por momentos difíciles desde que nos conocemos. Hemos ido más veces de las que recuerdo a la cantina, a veces simplemente era el destino el que nos agendaba por separado encontrarnos en ese lugar. Recuerdo haberte visto llorar un poco cuando hablamos de las mujeres que estaban en nuestras vidas en esos momentos, fue la misma vez que me hiciste llegar quince minutos antes y yo siendo la dama que soy no quería entrar sola, también recuerdo los cigarros de durazno que siempre te usurpaba y el día que estabas con tu mujer y por irte de caliente a hacer bebés olvidaste en la mesa. Incluso fuera de ese lugar rojo por dentro y añejo por fuera, recuerdo las tantas veces que fuimos unos pubertos encerrados en nuestras casas no queriendo saber nada de nadie. O cuando éramos un poco más formales y me recomendabas libros y películas o jugábamos a hacernos preguntas para conocernos un poco más, a veces sin estar en el mismo lugar físicamente me contabas de tu familia y de un incidente horrible que pasó con tu hermano y que yo siendo tan tonta nunca supe cómo hacerte sentir mejor por aquello y sólo me quedaba preguntarte diario como iba todo. Tal vez siempre haya sido una Sofía boba que te inventaste alguna noche queriendo hacerte pajas en nombre de alguien, pero debo admitir que cuando dejas de lado el ser un cabrón y me escuchabas o escribes para hacerme sentir mejor, eres un hombre muy sabio y hasta me haces pensar que tienes corazón. Yo sé que el ser un viejo cabrón y los años que te cargas también te han llenado de sabiduría y es por eso que tus palabras más que las de cualquiera siempre me han hecho sentir mejor y por eso siempre te busco cuando quiero ser fuerte o simplemente quiero reírme un rato. Esta vez me toca a mi pedirte que seas fuerte y que no permitas que ninguna autoridad o ley te impida estar con las que amas. A pesar de que la vida te hizo un pitosuelto me da mucho gusto que al fin estés donde quieres estar con la mujer que te hizo hacer tantos corajes, viejo. Realmente soy muy mala para esto, Sebastián. Sólo quería devolverte las palabras que tú siempre puedes acomodar para hacerme sentir mejor.
Eres un hijo de la chingada, pero no mío. Sofía.  

Gira soles y cierra ventanas.

Cerré tu ventana. Tú ventana que en realidad era mía.
Llegó a mi casa, pude reconocer su cuerpo por la ventana cuando se bajó del coche y se acercó a la reja. Tocó por aproximadamente tres minutos y gritó mi nombre, vio su celular como queriendo escribir un mensaje o hacer una llamada. Yo sólo veía por la ventana todos sus movimientos.
«Karina, sé que estás adentro por favor abre la puerta» no me quería dirigír a la puerta, pensé que en cualquier momento se daría por vencida y se iría de mi casa, hasta que decidí sólo vernos de frente una última vez, me temblaba la mano mientras la acercaba a la perilla, no quería volver a enfrentar ese sentimiento de cruzar miradas y saludos incómodos, pero al mismo tiempo sí. Entonces abrí la puerta y tenía siete girasoles en su mano. Nunca me había gustado tanto el color amarillo  pero desde siempre me han fascinado los girasoles «Tú nunca me regalas flores» «y tú nunca le abres la puerta a nadie a menos que sea a ti misma» hace un verano no veía sus hombros en tirantes y el pelo tan largo, con la simple mirada podía decifrar cómo se sentía su piel y a qué olía su ropa. «no quiero tus flores y definitivamente no quiero que estés en mi casa, ya sabes lo nerviosa que me pone que lleguen mis papás» mientras más le insistía que se fuera, más firmes ponía los pies en la banqueta y yo que no podía dejar que se fuera tan rápido inventé un pretexto rápido. «llévate los girasoles y no se te ocurra regresar con gerberas o un cact...»«estas son tus últimas flores, Karina. Adiós.»

Y desde ese entonces no me gusta recibir flores. 

miércoles, 13 de enero de 2016

Grabación 9/01/16

No me quisiste, no me quisiste ni siquiera la mitad. Eres una mentirosa. Por qué te acercas a mi y me abres tu corazón y yo te abro el mío para después dejarlo, sin explicaciones o con argumentos burdos y estúpidos que tu sabes que son falsos. No me quisiste, ni siquiera me adoraste como decías, yo no era tu amor completo y tu y yo no éramos dos. Ni siquiera tomaste el tiempo para pensar en mi un poco. Ni siquiera me pudiste ver a los ojos cuando me decías eso, sólo intentabas abrazarme y besarme y tocar mi mano y mis brazos, sólo intentaste no hacerlo difícil y lo hiciste imposible, aun cuando me fui y lloré, no fuiste para mandar un maldito mensaje o llamarme. Me dejaste irme porque seguramente en tu cabeza egoísta, intensa, dramática y tonta pensaste que yo necesitaba un tiempo que jamas te pedí. Yo no quería un tiempo y si estaba contigo era porque realmente quería estar. Pero tú no me querías. Tú no me quieres y no sé por qué pienso tanto y le doy vueltas a eso si es algo que ya nunca va a ser.

lunes, 11 de enero de 2016

Y que nadie me diga cobarde sin saber hasta dónde te quiero.

Que bueno que me dejaste
si te hubiera dejado yo
hubiera sido la niña inmadura que solo quería divertirse contigo
la irresponsable que no quería compromisos
la que seguramente encontró alguien mejor.

Pero que bueno que tú me dejaste
porque ahora eres tú la cobarde
la que se protegió de alguien que no quería hacerte daño.
inventando excusas que suenan más como pretexto
y utilizando clichés que se inventaron para que una ruptura fuera menos horrible
aunque no haya manera -no horrible- de terminar una relación.

Que me dejaste completa
porque todavía tenía mucho amor
que bueno que no me despedí de ti
y que cumplí todas mis promesas.

Que bueno que no te hice saltar
desde el tercer piso de un edificio radioactivo.

A mi no me gusta llorar

Le mentí a mi madre
le dije que estaba cansada
que había dormido de más
que estaba pensando demasiado en mi vida
y la escuela cada vez era más difícil.
Que acababa de ver una película donde se muere un perrito
y eso siempre me hace llorar.
Le dije que ya había comido
y que sólo la acompañaba con el café
aunque a veces ni siquiera tomaba café.
Que mis amigos estaban ocupados y que prefería no salir.
Le dije que no creía en ser dependiente
y que las relaciones sólo funcionan cuando hay confianza.


También le dije que no quería una relación.

domingo, 10 de enero de 2016

Enero

Se me olvidaba que eras fría, que no lloras en las películas o series. Había olvidado que eras el tipo de mujer que mandaba todo a la verga antes de buscar una solución menos drástica. Que es muy fácil para ti hacer amigos y que eres inexpresiva con tus sentimientos. Se me había olvidado que eres sumamente relajada y bohemia. Y que todo al final de cuentas te resulta fácil. 

Se me había olvidado que somos tan diferentes. 

sábado, 9 de enero de 2016

Del 1 al 7

Si para ti esto fue lo correcto, entonces vete.
Si crees que es lo mejor que pudiste hacer no sólo por ti, pero por las dos, entonces estoy de acuerdo. Si crees que es más difícil para ti y que yo voy a olvidar todo pronto, te creo.
Si me prometes que has llorado y has berreado, escrito y gritado la mitad de todo lo que estos días yo lo he hecho, entonces acepto.
Acepto que esta fue una decisión de las dos.
Aunque me duela más que nada.
Aunque en el fondo yo nunca quise esto.
Aunque te extraño más de lo que pensé que podía.

Espero tus argumentos hagan que seas más fuerte. Que realmente te estés protegiendo del daño que yo podría ocasionarte en un futuro, aunque hasta donde tengo entendido, cuando de verdad quieres a a una persona lo último que quieres es lastimarla. Supongo que la mala soy yo y por eso me duele. En el fondo quiero estar tranquila porque te quise y te quiero y lo bonito de la vida no está en quién nos quiere, sino en saber que nosotros podemos querer. 

Ni siquiera entiendo el final de esto. 

Trag.ente.

¿por qué me mentiste?
por qué me prometiste tanto
por que me subiste a la nube que tanto te volvía loca
por qué me dejaste caer
por qué me hiciste creer que era mi culpa
cuando no fue de nadie
por qué carajo me hiciste prometer no llorar.
no frente a ti.
por qué me sigue pareciendo injusto.
por qué me amenazaste tanto. 

No te necesito.
pero te quiero.

De Sebastian a Sofía

Telegramas.Sofía se ha quedado en casa, me ha llamado. Cuando llama es porque está rota...Me ha gritado durante 45 minutos lo poco hombre que soy. Que me falta madurar y que no tolera escucharme cuando follo con tantas mujeres. "se te va a caer el pito algún día,Sebastián" "maldito el día en que el universo te parió y te puso en mi camino"...Cuando Sofía me insulta es porque el pocos huevos de su marido no le cumple, o le cumple a otras. Cuando Sofía llama histérica y paranoica y maldice mi existencia es porque ama demasiado a un hombre que no soy yo. Cuando se queda sentaba mirando el limbo es porque algo dentro del pecho le revolotea con el mismo pánico como ilusión. Cuando Sofía, mi pequeña fierecilla se queda en silencio y dice "todo está bien", se está tragando un puñito de vida que se le escapa de las manos. Cuando ella llama y me congelo en el jodido espacio, el roto soy yo.

«Querida Sofía: No sé mucho de relaciones y la prueba está en que he tenido demasiadas. Pero puedo asegurarte que es la ruptura más saludable que vas a tener. Porque lo lindo que tuviste jamás se va a nublar con el recuerdo de un amargo final. Era lindo oírte decir que tenías muchos planes y que nosotros los humanitos promedio siempre los arruinamos por andar de co dependientes. No es entonces un alivio que vayas y puedas hacer todo lo que había en tu cabeza? Afortunadamente me jacto de saber que eres fuerte y vas a comprender esto, que quizás vuelvas a meterte en tu caparazón o saques provecho pensando que lo que tuviste con ella es una forma de que veas el potencial que tienes como pareja cosa que no habiamos imaginado. Te quiero con toda el alma y voy a estar contigo siempre. Lo prometo»

martes, 5 de enero de 2016

Vino y me fui

¿Tienes alguna pregunta?
¿Alguna duda? 

Vino y luego me fui. 
Sin pedir indicaciones de cómo o a dónde llegar,
Simplemente cuando se acabó, me fui

Me dio vino 
Lo tomé
Se acabó
Y me fui.