Me dijeron que fui yo la culpable. La que no lucho, no cuestiono y no se aferró a algo que definitivamente no quería dejar ir. La que prefería ignorar tus mensajes antes que hacerte llorar con mis extensas respuestas a tus argumentos y temas de conversacion irrelevantes, porque créeme que me moría por contestar y a veces acepto que solo buscaba un pretexto para saber si estabas bien. Aunque ya no es gran cosa, porque la que se fue fui yo. Como todas esas veces que te dije que no iba a ver ninguna película de terror y tú insistías que me ibas a cuidar y así no iba a tener miedo. Esta vez no hay alguien que me cuide y sigo estando asustada.
Pero yo sé que tú estás bien y tu felicidad fue la que siempre busqué.
Te estoy odiando pero no tanto.