lunes, 19 de septiembre de 2022

19 temblores en septiembre.

 Qué raro que justo después de tantos años de sanar mis heridas de ti, me salgas en todas partes. Y de repente vuelvo a recordar todo lo que fuimos y le agradezco al universo ya no estar ahí. Leo todo lo que te escribía, pero ahora entiendo que desde siempre fuiste un grandísimo hijo de puta. De verdad llevaba años sin decir -puta- y no tengo nada en contra de ellas. Pero qué gran hijo de puta que fuiste. He hablado tanto de ti en estos días y solo siento un coraje inmenso por todo el tiempo que me hiciste sentir pequeña y que sigues haciéndole daño a todas las mujeres que te dan la confianza de creer en ti. Porque tienes maestría en manipulación y en hacernos sentir que te necesitamos. Qué tú eres nuestro protector, cuando en realidad eres la causa de nuestras inseguridades. Porque no te interesamos, solo no quieres estar solo, con tu maldita cabeza llena de problemas que eres tan cobarde para resolver. Solo quieres tener una almohada en la noche y una persona que te aguante estando hasta la cola de pedo porque tú solo no puedes. Me da mucho gusto sentirte cada vez más lejos y que hay días donde ni siquiera me acuerdo de tu voz, ni de tus lugares favoritos, ni de lo que "aprendi" de ti. Qué ingenua y pendeja fui por pensar que eras más grande que yo. Que te debía mucho y que jamás iba a ser suficiente para ti. Te escribí mil cartas de despedida y qué bueno que nunca las envié, hasta mi psicóloga me decía que en ninguna carta te reclamé todo el daño, solo te justificaba y pensaba que todo el dolor era amor. Que tus celos eran amor, que tus impulsos violentos eran amor, que tu maltrato psicológico era amor. Que encerrarme contigo y apartarte todos mis días de la semana era por amor. Esta carta no es para despedirme, no me interesa despedirme de ti y sé que a ti tampoco te importa lo que pienso. Esto es solo un nuevo comienzo. Esto es solo para asegurarme no volver a caer por un pendejo, que no tiene lo huevos de sanarse a él mismo. Que lo nuestro no fue amor, solo una lección de vida. Que jamás voy a permitirme volver a sentir el daño que me hiciste. 

Cruz Azul

 ¿y por qué chingados le vas a ese equipo de mierda?

qué orgullo decir que eres fiel hasta la médula

pero qué difícil.