lunes, 26 de agosto de 2013

Te regalé mi sonrisa

Había una vez una delgada línea entre mi barbilla y mi nariz. A veces era de color piel la línea, otras veces era  color rosa, otras tantas sabía a ti. 
Te regalé tantas veces mi sonrisa que se me olvida que esa boca es mía. 

¿Por qué perdiste mi sonrisa? Si con tantas anécdotas la construí para ti. 

martes, 6 de agosto de 2013

Francisca y Los Exploradores, Contraindicaciones del pensamiento

Tengo que escribir esto en 2:49 minutos

Voy a escribir algo de ti.




(Pero no sé qué podría decirte) O tal vez no lo haga.

No sé por qué carajo sigo insistiendo contigo.


Sentí que era correcto decirte que no sentí nada.
Sonreí como sonrío cuándo llueve
y volví a sonreír seis veces.
Pero no se si sentí algo.


Qué lástima la decepción.