Pues, dicen los astrónomos más chingones, que somos todos ecos del Big Bang. Materia estelar que nos conecta a objetos, personas, animales, planetas y estrellas. Pero, no sabemos vibrar juntos. Creo que de vez en cuando aprendemos a identificar eso y comenzamos a reverberar con la frecuencia de esas estrellas que murieron para que nosotros tengamos vida.
Y es bien loco, porque no sucede fácilmente. En este caso, creo que ha pasado.
lunes, 17 de diciembre de 2012
Me gusta pensar en esto.
Lo que le falta a mi espalda son tus manos, lo que le falta a mis labios son los tuyos.
Lo que le sobra a mi vida es mi vida misma y lo que más necesito en mi vida es que estés conmigo.
No me importa en lo más mínimo si me quieres, ni siquiera me importa lo que pienses de mi. Un carajo me importa lo que sientes. Pero yo quiero estar contigo.
Quiero despertar una mañana contigo, quizás no dormir contigo, pero si despertar junto a ti.
Quiero recargarme en tu espalda y hacerle dibujos con mis manos. Decirte al oído y muchas veces "te amo".
Verte fumando en la esquina del cuarto, recargado en la pared y pensando en versos para componer una melodía que rime con tu vida.
Escuchar tu voz por horas mientras veo las manecillas del reloj, apuntando la hora de mi partida.
Quisiera verte por siempre y seguir encontrándole sentido a tus miradas perdidas, a tus sonrisas repentinas, a ti.
Quiero ser parte de ti.
Lo que le sobra a mi vida es mi vida misma y lo que más necesito en mi vida es que estés conmigo.
No me importa en lo más mínimo si me quieres, ni siquiera me importa lo que pienses de mi. Un carajo me importa lo que sientes. Pero yo quiero estar contigo.
Quiero despertar una mañana contigo, quizás no dormir contigo, pero si despertar junto a ti.
Quiero recargarme en tu espalda y hacerle dibujos con mis manos. Decirte al oído y muchas veces "te amo".
Verte fumando en la esquina del cuarto, recargado en la pared y pensando en versos para componer una melodía que rime con tu vida.
Escuchar tu voz por horas mientras veo las manecillas del reloj, apuntando la hora de mi partida.
Quisiera verte por siempre y seguir encontrándole sentido a tus miradas perdidas, a tus sonrisas repentinas, a ti.
Quiero ser parte de ti.
lunes, 3 de diciembre de 2012
No sé qué estaba pensando
Entre al salón, vi algunas caras conocidas y otras no tanto. Me senté, terminé lo que tenía que hacer y salí del aula, esperando a encontrarme a alguien que quisiera disfrutar una noche en un parque conmigo. Levanté la mirada y había un par de niñas con las que solía hablar en secundaria, pasé entre ellas y solamente salude a Cristina. Se había ido a estudiar a El Paso y por esa razón (aunque a ninguna de las anteriores las veía tanto) sentía que extrañaba más a Cristina. Yo traía mi cuaderno de dibujo, esos que los cuelgas a tu hombro y son rojos, traía también la regla T y mi mochila. No pude con el peso y entré al salón que quedaba cerca a dejar las cosas. Conversé un rato más con Cristina, observando de reojo a sus amigas que una vez fueron mías y la incomodidad de que yo estuviera ahí. Me despedí de ellas y por última vez voltee al aula donde según yo estaría la persona a la que estaba buscando. Me fui, bajé las escaleras y a la mitad del camino me di cuenta de que no traía mi cuaderno ni la regla. Fui corriendo hacia el salón y una mujer muy amable me dijo que los había guardado por mi, le agradecí, tomé mis cosas y aproveché la ocasión para voltear una vez más y buscar a esa persona que sin darme cuenta; me hacía mucha falta.
Cuando salí del aula ya con mis cosas, voltee a ver la luna, aventé todo lo que traía encima y saqué mi celular para tomarle una foto y recordarla por siempre. Le tomé al rededor de tres fotos, pero no eran suficientes, bajé al primer piso y volví a intentarlo. Subí al segundo, después volví a bajar. Junto al lago. Junto al parque. Tomé bastantes fotos de la Luna y cuando pensé que ya eran suficientes, miré cielo. Había muchísimas lunas, tres al este, cinco hacia el norte, en diferentes formas, de diferentes tamaños. Pero todas eran hermosas.
Buscaba con la mirada a alguien con quién ver las tantísimas lunas que adornaban el cielo, pero sólo veía a gente extraña con cámaras impresionantemente caras tomándose fotos con las lunas. Como no encontré a nadie seguí caminando por el pasto, esperando que el mismo me llevara hacia algo interesante o alguien con quién estar. Cuando llegué a la parte donde están los juegos de los niños, me di cuenta que ya era de día y que el sol no era tan impresionante como la luna, pero si se encargaba de amargar mi mañana. Encontré a dos amigos que estaban con otros tres más. Al parecer eso me hizo olvidar un poco el sol y me dirigí hacia ellos. Me preguntaron que hacia por allá, les conté de las lunas y que estaba buscando a alguien para pasar el rato. Me invitaron a seguir caminando con ellos. Como niños tontos nos pusimos a jugar entre los juegos que ponen en los parque (columpios, sube y bajas, resbaladeros) y fuimos avanzando poco a poco, me encontré a otros amigos en los juegos, mi mejor amigo de la prepa y su mejor amigo de la vida, me preguntaron sobre la escuela y me invitaron a tomar alcohol un día, les acepté la invitación y los invité a qué siguieran caminando con nosotros, no sé cómo pero los perdí de vista de repente. Nosotros seguimos avanzando hasta llegar a un kiosco que estaba siendo montado para que una banda (seguramente local) tocara. No había muchas personas, pero decidimos quedarnos. Reconocimos a uno de ellos que era mejor amigo de un amigo y fuimos con él. Le preguntamos qué banda iba a tocar y nos contestó que una llamada Enjambre. Había escuchado hablar de esa banda y conocía algunas canciones de ellos, pero al parecer mis amigos eran más fans que cualquiera en el mundo. Decidimos quedarnos, pero yo di unos pasos más hacia otro lado. Vi a un hombre verdaderamente apuesto, esos hombres con tatuajes, pelones y con mucha seguridad que son atractivos ante los ojos de cualquiera. Nunca pensé que pudiera hacerlo, pero inicié la conversación, con un tema algo así como de música, le dije que se me hacia familiar, estaba segura de haberlo visto en otro lado. Me dijo su nombre: René. En ese momento y por su forma tan sensual de hablar; me enamoré. De repente voltee a mi alrededor y vi a un señor que también se me hacia sumamente conocido. Su nombre era Arturo y era de esos señores-adultos con los que no dudarías estar, por más adulto que fuese.
Necesitaba lavar mis manos porque tengo esa rara costumbre de sentir que están sucias siempre, pero como es costumbre en los baños públicos, el de mujeres estaba siendo limpiado ny el de hombres olía a agua negra con tóxicos potentes y putrefacción. Como sea entré al baño de hombres despistadamente y lavé mis manos lo mas rápido de pide, aunque estando ahí adentro, me di cuenta que muchas mujeres estaban dentro. Salí y había una fila de mujeres esperando su turno para el baño (de hombres) pero estaban esperando que se fuera el olor (pobres ilusas). Volví con mis amigos y la banda estaba apunto de empezar a tocar, recuerdo que la primera canción fue Dulce Soledad, canté un poco y baile mucho al ritmo con todos ellos, recuerdo intercambiar miradas con el vocalista y sentirme plenamente libre bailando. Así seguían pasando las canciones y yo seguía sintiéndolas muy dentro de mi. Pasamos a otro escenario y reconocí a René a la distancia. René también tenía talento musical (nada que me enamore más en una persona) me saludó con su mirada y nos acercamos a él me dedicó un par de canciones y recuerdo perfectamente su acento Puerto Riqueño que según yo odiaba. Pero no en él. No podía odiar nada de él.
Cuando salí del aula ya con mis cosas, voltee a ver la luna, aventé todo lo que traía encima y saqué mi celular para tomarle una foto y recordarla por siempre. Le tomé al rededor de tres fotos, pero no eran suficientes, bajé al primer piso y volví a intentarlo. Subí al segundo, después volví a bajar. Junto al lago. Junto al parque. Tomé bastantes fotos de la Luna y cuando pensé que ya eran suficientes, miré cielo. Había muchísimas lunas, tres al este, cinco hacia el norte, en diferentes formas, de diferentes tamaños. Pero todas eran hermosas.
Buscaba con la mirada a alguien con quién ver las tantísimas lunas que adornaban el cielo, pero sólo veía a gente extraña con cámaras impresionantemente caras tomándose fotos con las lunas. Como no encontré a nadie seguí caminando por el pasto, esperando que el mismo me llevara hacia algo interesante o alguien con quién estar. Cuando llegué a la parte donde están los juegos de los niños, me di cuenta que ya era de día y que el sol no era tan impresionante como la luna, pero si se encargaba de amargar mi mañana. Encontré a dos amigos que estaban con otros tres más. Al parecer eso me hizo olvidar un poco el sol y me dirigí hacia ellos. Me preguntaron que hacia por allá, les conté de las lunas y que estaba buscando a alguien para pasar el rato. Me invitaron a seguir caminando con ellos. Como niños tontos nos pusimos a jugar entre los juegos que ponen en los parque (columpios, sube y bajas, resbaladeros) y fuimos avanzando poco a poco, me encontré a otros amigos en los juegos, mi mejor amigo de la prepa y su mejor amigo de la vida, me preguntaron sobre la escuela y me invitaron a tomar alcohol un día, les acepté la invitación y los invité a qué siguieran caminando con nosotros, no sé cómo pero los perdí de vista de repente. Nosotros seguimos avanzando hasta llegar a un kiosco que estaba siendo montado para que una banda (seguramente local) tocara. No había muchas personas, pero decidimos quedarnos. Reconocimos a uno de ellos que era mejor amigo de un amigo y fuimos con él. Le preguntamos qué banda iba a tocar y nos contestó que una llamada Enjambre. Había escuchado hablar de esa banda y conocía algunas canciones de ellos, pero al parecer mis amigos eran más fans que cualquiera en el mundo. Decidimos quedarnos, pero yo di unos pasos más hacia otro lado. Vi a un hombre verdaderamente apuesto, esos hombres con tatuajes, pelones y con mucha seguridad que son atractivos ante los ojos de cualquiera. Nunca pensé que pudiera hacerlo, pero inicié la conversación, con un tema algo así como de música, le dije que se me hacia familiar, estaba segura de haberlo visto en otro lado. Me dijo su nombre: René. En ese momento y por su forma tan sensual de hablar; me enamoré. De repente voltee a mi alrededor y vi a un señor que también se me hacia sumamente conocido. Su nombre era Arturo y era de esos señores-adultos con los que no dudarías estar, por más adulto que fuese.
Necesitaba lavar mis manos porque tengo esa rara costumbre de sentir que están sucias siempre, pero como es costumbre en los baños públicos, el de mujeres estaba siendo limpiado ny el de hombres olía a agua negra con tóxicos potentes y putrefacción. Como sea entré al baño de hombres despistadamente y lavé mis manos lo mas rápido de pide, aunque estando ahí adentro, me di cuenta que muchas mujeres estaban dentro. Salí y había una fila de mujeres esperando su turno para el baño (de hombres) pero estaban esperando que se fuera el olor (pobres ilusas). Volví con mis amigos y la banda estaba apunto de empezar a tocar, recuerdo que la primera canción fue Dulce Soledad, canté un poco y baile mucho al ritmo con todos ellos, recuerdo intercambiar miradas con el vocalista y sentirme plenamente libre bailando. Así seguían pasando las canciones y yo seguía sintiéndolas muy dentro de mi. Pasamos a otro escenario y reconocí a René a la distancia. René también tenía talento musical (nada que me enamore más en una persona) me saludó con su mirada y nos acercamos a él me dedicó un par de canciones y recuerdo perfectamente su acento Puerto Riqueño que según yo odiaba. Pero no en él. No podía odiar nada de él.
domingo, 2 de diciembre de 2012
Me preguntan, les respondo.
Muchas personas se acercan a mí y me dicen que me veo bien, no bien de verme bonita o guapa. Bien de verme bien conmigo misma. De estar en calma y en tranquilidad. Bien de que volví a ser feliz. Todos me preguntan cómo y la respuesta es sencilla: -self steem-.
Si no te quieres tú ¿entonces quién te va a querer? No necesitas conocer gente nueva o buscar tener una relación con alguien. La única persona que estará siempre contigo; eres tú.
No es necesario deshacerte de todo lo que fue parte de tu pasado, sólo tienes que tomar en cuenta que eso te formo para tomar carácter en tu presente, y tal vez nos volvamos a equivocar y cometamos los mismos errores, pero nunca sabremos si fue un error que formó una historia o un error con un mensaje sí no lo cometemos.
No me arrepiento de todas las personas que han pasado por mi vida, ni de todas las cosas que hice. No me arrepiento siquiera de lo que les di y se llevaron de mí. Espero a ellos les sirva de algo. Espero haberles creado un impacto.
La vida sigue, si no me quieren, no me quieren. Nadie se muere. Yo seguiré dándoles historias que contar a las personas y espero dejarles un recuerdo de quién fui. Para qué así cuando me vean en las calles digan "te vez feliz".
Si no te quieres tú ¿entonces quién te va a querer? No necesitas conocer gente nueva o buscar tener una relación con alguien. La única persona que estará siempre contigo; eres tú.
No es necesario deshacerte de todo lo que fue parte de tu pasado, sólo tienes que tomar en cuenta que eso te formo para tomar carácter en tu presente, y tal vez nos volvamos a equivocar y cometamos los mismos errores, pero nunca sabremos si fue un error que formó una historia o un error con un mensaje sí no lo cometemos.
No me arrepiento de todas las personas que han pasado por mi vida, ni de todas las cosas que hice. No me arrepiento siquiera de lo que les di y se llevaron de mí. Espero a ellos les sirva de algo. Espero haberles creado un impacto.
La vida sigue, si no me quieren, no me quieren. Nadie se muere. Yo seguiré dándoles historias que contar a las personas y espero dejarles un recuerdo de quién fui. Para qué así cuando me vean en las calles digan "te vez feliz".
sábado, 1 de diciembre de 2012
Algo de alguien
Entonces lo vi viéndome como hace mucho nadie me veía. Podría descifrar su sonrisa en la mirada. Se sintió apenado cuando lo descubrí, trataba de disimularlo con una sonrisa, esa sonrisa que me encanta y que por más que quiera, no puedo sacarla de mi mente. Pero no puedo seguir con esto. Él es un buen hombre, demasiado diría yo, y aunque me advirtió que no era fácil que se enamorara, sé al menos que no debo de ser yo.
Espero me perdone.
Espero me perdone.
Esto se supone que es secreto
Y ya llevamos un par de años ocultando sentimientos, porque sé y él sabe que por más que nos distanciemos; estamos juntos. Porque a pesar de que el salga con alguien o conozca gente nueva, a pesar de que yo bese a extraños o diga que soy muy lesbiana. Los dos sabemos que nacimos para estar juntos. A veces nos engañamos con la indiferencia, pero
al final volvemos a ser los mismos cursis de siempre. Él me cuenta historias y yo le regalo inspiración. Nos contamos varios secretos y sueños. Compartimos mismos gustos y mismos pensamientos. Tal vez nacimos para estar juntos. Pero los dos sabemos que al menos hoy; nos toca estar separados.
al final volvemos a ser los mismos cursis de siempre. Él me cuenta historias y yo le regalo inspiración. Nos contamos varios secretos y sueños. Compartimos mismos gustos y mismos pensamientos. Tal vez nacimos para estar juntos. Pero los dos sabemos que al menos hoy; nos toca estar separados.
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