viernes, 10 de mayo de 2013
Es culpa de Silvio
Es recordar como saben sus labios, la profundidad de su mirada, es recordar cada beso en la frente, en la mejilla, en el cuello y los labios. Es sentirla cerca de vez en cuando. Es hablarle a su recuerdo y preguntarle tantas cosas, pensar en los lugares juntos y volver a tener flashbacks. Es hacer de los pequeños detalles algo grande. No es sufrir por amor, es gozarlo, es perdonarlo, es olvidarlo. Es hacer diálogo con la mirada, con las manos. Es compartir gustos musicales y diferir en la comida. Es no tener miedo a que huya, es el miedo del por qué se puede ir. No es inseguridad, son celos no obsesivos, celos de protección de cuidado, de respeto. Es estar consiente de todos los errores que tiene y no amarlos, pero aceptarlos. Es pensarte tanto. Es escribirte tanto que dan ganas de inventar más letras. Es darte libertad y espacio. Es no querer que te vayas nunca, que no me olvides nunca, que no mientas nunca, que me quieras, que me extrañes, que me escribas, que te guste, que me guste, que nos guste.
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