"Nada es eterno.
El café se enfría,
El humo se disipa
... El tiempo pasa,
La gente cambia."
Y siempre término prometiéndome a mi misma cosas que no cumplo.
lunes, 14 de enero de 2013
Recuerdo cómo prometí besarte
Primero en la frente, bajando a los ojos.
Una docena en la boca, cuando menos.
Seguimos bajando al cuello, subimos a los lóbulos de las orejas como camino para besar de ida y vuelta...
Los hombros, las clavículas y de vuelta por el cuello hasta tu boca, otra docena de ocasiones.
Las caricias por los brazos, de arriba a abajo, rozando los costados del cuerpo; tus extremidades.
Besos con tendencia al sur, por debajo de la blusa y por todo todo el pecho.
Mis manos que se enredarán en tu cabello, en tu cuello. Dedos que delinean el contorno de tu boca mientras muerdo la mía por la ansiedad que me da el querer tenerte siempre.
Una docena en la boca, cuando menos.
Seguimos bajando al cuello, subimos a los lóbulos de las orejas como camino para besar de ida y vuelta...
Los hombros, las clavículas y de vuelta por el cuello hasta tu boca, otra docena de ocasiones.
Las caricias por los brazos, de arriba a abajo, rozando los costados del cuerpo; tus extremidades.
Besos con tendencia al sur, por debajo de la blusa y por todo todo el pecho.
Mis manos que se enredarán en tu cabello, en tu cuello. Dedos que delinean el contorno de tu boca mientras muerdo la mía por la ansiedad que me da el querer tenerte siempre.
Más corto que el romance.
Todo se pierde en una mirada; la razón, la calma, la tranquilidad del alma.
lunes, 7 de enero de 2013
Antes de un Tetris.
Me gusta que las personas se enojen conmigo
que me agarren poquito coraje y dejen de hablarme un tiempo.
Me gusta pedirles perdón y darles todas mis palabras para que me perdonen,
que me hagan sentir mal por la estupidez que les hice.
Me gusta llorarles mientras pido perdón y la sensación que se siente cuando crees que perdiste a esa persona para siempre, que fue uno de muchos errores que cometiste.
Me gusta como se siente el que de una forma u otra, te volteen la tortilla y sea tu turno de enojarte.
Me gusta cómo se siente cuando te piden perdón y las mil y un palabras que ocupan para sentir que están dando todo de ellos para que los perdones.
Me gusta cuando los dos estamos bien y podemos hablar tranquilos y decirnos -te quiero- sin sentirnos incómodos, sonriendo de frente. Abrazándonos.
que me agarren poquito coraje y dejen de hablarme un tiempo.
Me gusta pedirles perdón y darles todas mis palabras para que me perdonen,
que me hagan sentir mal por la estupidez que les hice.
Me gusta llorarles mientras pido perdón y la sensación que se siente cuando crees que perdiste a esa persona para siempre, que fue uno de muchos errores que cometiste.
Me gusta como se siente el que de una forma u otra, te volteen la tortilla y sea tu turno de enojarte.
Me gusta cómo se siente cuando te piden perdón y las mil y un palabras que ocupan para sentir que están dando todo de ellos para que los perdones.
Me gusta cuando los dos estamos bien y podemos hablar tranquilos y decirnos -te quiero- sin sentirnos incómodos, sonriendo de frente. Abrazándonos.
miércoles, 2 de enero de 2013
En la oscuridad del cuarto y el vacío de mi cama.
Me gustaría poder ver a tus ojos y ver un infinito juntos.
Me gustaría que tú también vieras fijo a los míos cuando reflejen en el iris el ocaso.
Abrazáme como si fuera la última persona del planeta y como si tú necesitaras el amor de alguien.
Bésame como si me quisieras desde siempre.
Dame adicciones a partes de tu cuerpo y al sonido de tu voz.
Cuídame como cuidarías los recuerdos más frágiles de tu memoria.
No me prometas nada, sólo cumple todo lo que quieres para los dos.
Hazme sentir fuerte, o al menos prométeme nunca dejarme lo suficientemente débil como para ni poder seguir.
No sé si sabes a lo que me refiero.
Estoy hablando de mí.
Estoy siendo negligente.
Me gustaría que tú también vieras fijo a los míos cuando reflejen en el iris el ocaso.
Abrazáme como si fuera la última persona del planeta y como si tú necesitaras el amor de alguien.
Bésame como si me quisieras desde siempre.
Dame adicciones a partes de tu cuerpo y al sonido de tu voz.
Cuídame como cuidarías los recuerdos más frágiles de tu memoria.
No me prometas nada, sólo cumple todo lo que quieres para los dos.
Hazme sentir fuerte, o al menos prométeme nunca dejarme lo suficientemente débil como para ni poder seguir.
No sé si sabes a lo que me refiero.
Estoy hablando de mí.
Estoy siendo negligente.
martes, 1 de enero de 2013
Poquito de ganas.
Me gustaría que estuvieras aquí y que te dieras cuenta de lo frías que pueden llegar a estar mis noches, pero más que eso; mis manos y, sin pensarlo dos veces las tomes fuerte con las tuyas y las calientes. Que les des calor con las tuyas y me des amor con tu mirada.
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