viernes, 9 de enero de 2015

No es de nadie, sólo es insomnio

Cierro los ojos una vez más y me imagino tu voz en mi oído, diciendo todo eso que alguna vez me hizo sentir el mundo entre mis dedos. Como sí ya nada importara me levanto de la cama y comienzo a mirar a mi alrededor y darme cuenta que todo lo que tengo no me es suficiente para olvidarme de ti. Que Ramona sigue deseando que toques sus cuerdas, que mi cámara sigue esperando que nos tomemos alguna foto que recordemos por siempre, quien por cierto, necesita un rollo nuevo, para ti y para mi. Mis sábanas siguen esperando aquel día en que nos cubran los cuerpos para conocemos de bajo de ellas. Mi armario sigue esperando tener aunque sea al menos una prenda tuya guardada para que me cubra del frío en invierno. Y dejando de lado las cosas materiales, mis labios siguen esperando besarte, mi ojos; verte. Mis manos; tocarte. Mi voz; hablarte. Mi nariz; olerte. Mis oídos; escucharte y todo eso que es más que un cliché, pero para mi es un t(o)úche.
Y tal vez ya exista alguien mejor para ti que yo, y estoy segura que lo hay. Pero permíteme al menos ser yo la que te haga sentir azul. 

Permíteme al menos recordarte quiénes fuimos y si me permites, quienes podemos ser. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario