viernes, 9 de enero de 2015
el pantalón
Ni siquiera me dio tiempo de recordar que hoy me había puesto el pantalón que me había hecho conocerte tan bien, había ya usado tantos pantalones después de éste que cuando lo volví a usar sólo pude recordar tus manos blancas desabrochando este pantalón algo deslavado y roto de algunas partes, deslizando las yemas de tus dedos y ajustando las palmas cerca de mi cintura, recuerdo muy bien cómo sentí todo la primera vez que ese pantalón fue desabrochado por unas manos como las tuyas y cómo tu piel se conectaba tan bien con la mía, tu voz murmurando lo mucho que disfrutabas estar ahí y mi risa nerviosa cada vez que te aproximabas, la canción que escuchábamos cuando desabrochaste el pantalón y cada vez que la escucho no puedo evitar recordar cada movimiento que hacías, mis labios en tu cuello que tanto recorría como un jardín de mis flores favoritas con día nublado, el color de tus mejillas y tus labios entre abiertos recorriendo mis hombros y... ni siquiera sé si quiero terminar de escribir o simplemente quitarme el pantalón a la chingada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario