Ahí estoy. Muy dentro de ti.
Sigue buscando, estoy en lo más profundo de tu mente.
Detrás de todos los mensajes de madrugada.
De todos los juegos de tetris.
Estoy detrás de tus historias de pequeño.
Estoy detrás de tus días malos.
Estoy detrás de cuando falleció tu perro. Porque se que fui de las primeras en saberlo.
Estoy detrás de los días en que tu mamá se pone mal por la diabetes y por tu padre.
Estoy en los cielos despejados y el sol castrante de los días que odiamos.
Estoy detrás de las salidas a bares.
Estoy detrás de ese café que compartimos en alguna terminal.
Estoy detrás de las orquestas con tu maestra de batería.
Estoy detrás de los dibujos que te hice.
Estoy detrás de los búhos tallados en madera, y en los collares.
Estoy detrás de las pulseras que me debes y de los cuentos que no he escrito.
Estoy detrás de los mensajes a las 12:01 para felicitarnos en nuestros cumpleaños.
Estoy detrás de esas tantas personas rudas pero cursis que conoces.
Estoy detrás de todas las personas impresionantes que conoces, soy la sencilla, la misántropa, la que casi no sale.
Estoy detrás en las llamadas de desesperación y enojo cuando se inunda mi casa.
Estoy detrás de las cartas que no leí.
Estoy ahí, contigo.
No me dejes sumergirme. No me olvides en ese rincón de tu mente.
Porque te extraño.
Y me da miedo perderte.
Recuérdame en nuestras bromas
Recuérdame en nuestros abrazos
En nuestras miradas
En nuestro humor
Recuérdame en los buenos tiempos
Recuérdame en los ataques de celos.
Recuérdame cuando estés sólo porque yo te recuerdo cuando quiero estar con alguien.
Recuérdame cuando escuches nuestro grupo favorito.
Recuérdame cuando cantes una canción en inglés que se pueda traducir al español.
Recuérdame cuando necesites un consejo o una voz.
Recuerda al búho. Al pony.
Recuerda al azul y al cian.
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