martes, 30 de diciembre de 2014

30-12-14

y


todo terminó exactamente como lo predije
todo empezó, también.
no me callé nada, ni omití algún sentimiento.
sólo diré que me duele.
Me dolió haberlo dicho y que estuviéramos de acuerdo en esto,
pero no demostraste lo mismo.
Esta vez me tocó verte llorar y verte sentir
¿a quién engaño?
jamás vas a sentir lo mismo.
porque la ausencia todavía duele.
más de este lado de la ciudad.

viernes, 12 de diciembre de 2014

¿cuánto te debo del té?

No sé qué, realmente desconozco por qué podría ser pero algo me pone my sentimental cada diciembre, abril, agosto y algunos feriados, desde esa vez que te perdí por primera vez hasta la última algo siempre se ha salido de control, no sé si es precisamente este disco de Daughter o realmente mis hormonas estás disparando sentimientos a lo pendejo ¡verga! ser hombre sería más sencillo y sí estoy siendo sumamente sexista e irracional, tal vez necesito más té y un shot, o más shots y un té o algo que rime contigo y un beso, tal vez la culpa sí es mía y mi intuición tenía razón, debería buscar un motivo para vivir y no simplemente ir recogiendo sobras en mi vida o lo que me dan y aunque sé que no merezco me lo quedo, aunque me parece más divertido de esa manera. Cambié el disco, pero eso no era el problema ahora. Sólo hay nombres, historias y un par de lugares que me recuerdan a ti, que saben a ti, carajo ¿por qué es tan difícil decirlo?
No te necesito, nunca lo he hecho, eres el capricho al que me aferro como un niño a un dulce justo en la caja del super, cuando se tiene que desprender del maldito dulce para pagarlo, no cariño, yo no quiero tener que pagar, estoy ahorrando para algo mejor. No cariño, no es a ti al que le escribo, dejé de hacerlo hace mucho, ahora sólo estoy tratando de olvidar todo lo que algún día hice pensando que -esta vez no erraría- pero lo hice.
Estoy tratando de recopilar todos los hechos en una hoja aparte para decirlos cuando te tenga de frente, es tan difícil tenerte de frente. No maldita sea, no es ese disco el que me pone así, porque ya cambié diez veces de canciones, géneros, ya quité el audio y sigo pensando en eso y -eso- que aun no entiendo.
Quisiera que fuera más difícil, así me hubiera dado por vencida hace mucho.

domingo, 23 de noviembre de 2014

más (o menos) que brevedad

Siento algo recorrerme
Algunas canciones en especial
Creo que son esas que hablan de...
Nunca me había detenido a escucharlas
Ahora veía personas y escenarios
Antes sólo eran letras
letras de...
y para...

pero ninguna para mi.

jueves, 13 de noviembre de 2014

En cambio tú

El pequeño y al mismo tiempo tan grande gusano me empezaba a recorrer todo el cuerpo, desde la punta de los dedos hasta detrás de las orejas, era la única manera que tenía de describir toda esta rabia que sentía; como un gusano. Uno que no tiene conciencia de lo que hace y actúa por instinto, se arrastra, da vueltas, sube, sigue subiendo y luego baja, se hace nudo en mi estómago y ese mismo nudo lo lleva a la garganta. No me deja concentrarme, incluso reproducí la lista de canciones que tengo como “Estar de buenas es...” Y ni así dejé de sentir al gusano por todas pinches partes. Esperaba con ansias el momento en el que mis manos volvieran a estar calientes, pero cada vez bajaba más la temperatura de ellas. Tenía mil cosas recorriendo mi cabeza, el maldito y mítico gusano subió hasta mi cabeza, se enrredaba y hablaba con mi cerebro haciéndole un cagadero como siempre, es imposible hacer algo en estos casos, mi mente ya estaba perdida, mis sentidos estaban congelados, nada en mi cuerpo funcionaba, hice todo lo posible por -no pensar- pero no pude evitarlo, pensé y pensé de más. Pensé tanto que ideé mil maneras de decir las cosas y otras mil para callarlas, practiqué frente al espejo la cara que hago cuando muestro indiferencia o cuando algo no me duele. Soy mujer, puedo hacer todo el berrinche y desmadre que quiera. 
Pero ningún berrinche me va a salvar hoy, no siquiera una lágrima. 

lunes, 10 de noviembre de 2014

Baby, I don't know

Pasaba mañanas y tardes hablando contigo, cuestionandote todos los por y para qués, me ignorabas como lo has hecho siempre, sólo sigues tu transición para fingir que te importo. No había suficientes pasos para llegar a ti, aún estando tan cerca no podía, era increíble verte desde lejos y sentirte tan cerca. Sí pudiera decirlo en colores; cuento tres: el tuyo, el mío y el rosa, y con tanto que nos gusta el rosa. Trataba de acercarme pero realmente te contemplaba mejor de lejos, no podías decir algo mejor para quedare en mi, “... tan poco y tanto que me duras, cielo, tanto que me gustas, cielo. De esos colores me gustas, cielo. Nos tocas a todos como el viento y sólo así sentimos que te tenemos, tan cerca y tan lejos, cielo.”

Y tienes razón, desde arriba todo se ve mejor. 

sábado, 1 de noviembre de 2014

Noviembre

No te conviene estar con alguien como yo.
Alguien tan dañada emocional y mentalmente, alguien que cuida tanto los detalles.
No te conviene estar conmigo porque recuerdo demasiado. Posiblemente no recuerde qué traías puesto la ultima vez que nos vimos, pero recuerdo cuántas veces volteaste a ver si pasaba un coche mientras estábamos en la parte de atrás de tu camioneta. No te conviene estar conmigo porque soy demasiado miedosa, cualquier mirada diferente que sienta que tienes me va a hacer pensar mil cosas y una de ellas es que ya no me quieres. No te conviene estar conmigo, porque siempre te voy a rogar cada vez que alguien se equivoque, porque verdaderamente me da mucho miedo perderte. No vayas a escoger estar con alguien como yo porque nunca te voy a decir de frente lo que siento, soy muy cobarde como para decirte a los ojos lo que me haces sentir y más aún cuando el sentimiento no es tan bueno y si te muestro mi debilidad las lagrimas van a seguir siendo mis amigas. No te conviene estar conmigo porque siempre espero algo de los demás, aunque no te lo diga de ninguna manera, siempre voy a esperar que hagas por mi lo que yo haría por ti. No estés con alguien como yo, alguien que nunca olvida y tiene el orgullo y rencor suficiente como para no perdonar ciertas cosas, no quieres a alguien con tanta basura guardada, créeme cariño, no la quieres. No vayas a ceder ante alguien como yo, porque tal vez de esa manera piense que tú vas a estar para mi y conmigo siempre, pero seamos realistas, cuando yo hago todo para estar contigo la débil aquí soy yo. La que deja su orgullo, sus recuerdos, sus miedos, su cobardía, su rencor y sus daños de lado. A la que no le importa lo que pienses mientras ese pensamiento te haga sentir seguro de que quiero estar contigo. Pero esta vez no voy a ser yo.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Y remachada la puerta negra

La posición fetal que tomaba mi cuerpo se iba formando sola, las rodillas dobladas, mis brazos al pecho y mi cara agachada. Sentía como se hacían más abiertas las paredes y con esa apertura sentía más tu ausencia. La oscuridad en ese momento se veía muy clara. Era sencilla de explicar la escena, simplemente no estabas. 
Abracé mis piernas con mis manos y puse mi boca en las rodillas, dije tu nombre con un susurro esperando como respuesta que escucharas. Siempre mantuve los ojos alerta, no quería perderme el momento en que cruzaras la puerta, porque ya te había perdido antes y esta vez sólo quería que se aclarara la ausencia.