domingo, 14 de julio de 2013

Pero te quiero

Ni 
yo 
quiero 
saber 
nada 
de 
usted, 
ni 
usted 
debería 
saber 
nada 
de 
mi. 

Pero te espero. 

Un día como hoy

una veintiuno a eme.
no tengo sueño
quiero recordarte
quiero emborracharme como mi hermano en la cocina
quiero a mis amigos de regreso
quiero vivir más cerca del centro
quiero irme de Chihuahua
solo espero el momento para besarte
para tenerte conmigo
para verte
tocarte
enamorarme otra vez de ti.

Quiero que sientas lo mismo
quiero gustarte
quiero que te pierdas en mi
quiero jugar cosas bobas contigo
quiero que me veas
quiero que me cantes
quiero prendernos cigarros
quiero
quiero
quiero
te quiero conmigo.

viernes, 21 de junio de 2013

Me gustas más sin ropa

Y no es en el sentido morboso 
Pero me gustas más sin ropa 
Tus manos 
Tu cadera, 
Tus piernas 
Tu barbilla 
Tu cuello 
Tu cintura 
Tus rodillas 
Todo se te ve mejor sin ropa.

miércoles, 19 de junio de 2013

Le quería platicar esto a alguien

Estaba pensando en el vacío de la existencia de las personas. De repente estás en un cuarto oscuro, cuatro paredes, un piso y techo, tal vez con dos o tres ventanas. ¿Y sabes? No estoy describiendo tu dormitorio, o el dormitorio de alguien más. Es un cubiculo, un cuarto, cuatro paredes. Sólo eso. Y tal vez no te sientas tan sólo porque tienes techo, paredes y ventanas. Pero ese espíritu pionero que llevas dentro está pidiendo a gritos el colarse por las dos o tres ventanas del cuarto. No piensa en la puerta, porque de ahí viene y salir por dónde entraste es como regresar a tu lugar de partida y no está mal que recuerdes de dónde vienes, dónde empezaste. Está mal que después de todo ese tiempo en el cuarto oscuro, con sus cuatro paredes, dos o tres ventanas, techo y suelo, ignores a al pionero que quiere extender sus alas y volar desde nosabemosqué altura de aquel cuarto. 
Y nos pasa a todos, unos se regresan por la puerta en la que entraron, otros se vuelven locos en aquel cuarto, otros tantos deciden colarse por la ventana y empiezan a llenar ese vacío, sin olvidarse que siguen estando solos como en aquel cuarto de cuatro paredes. Sólo que ahora, pueden sentir algo más que la oscuridad del cuarto, con sus cuatro paredes, su suelo, su techo y sus dos o tres ventanas. 

domingo, 16 de junio de 2013

César tiene razón

El momento horrible del día 
Es no tener voz
Tengo palabras, pero no voz. 

Quiero gritarlo, en verdad quiero decirlo
Quiero poder decirlo... 

Tus labios de menta te quedan mejor con los míos. 

Me gustas
Cuando faltas,
Cuando estas...

No sé, quisiera que lo supieras. 
Quisiera que supieras por qué hago lo que hago 
Por qué digo lo que digo. 

Por qué te quiero.
Y por qué nunca lo voy a decir.





domingo, 26 de mayo de 2013

Inhalé profundo, pero olvidé exhalar

El propósito de esto es decirte lo mucho que te quiero y lo mucho que deseo que seas feliz, pero en el fondo, sé que no puedo ser la persona que te brinde la felicidad que necesitas, o al menos no es este momento de mi vida..
También aprovecho este medio para decirte que tal vez mentí un poco; mentí cuándo dije que esto no iba a pesarme, porque sí pesa, y me pesa bastante:

Porque la verdad es que te extraño y quisiera volver a ver tus ojos de puberto-bebé aunque fuera una vez más y por casualidad.
La verdad es que yo no quiero que sea 12 de Junio, y debo admitir que me dolió en lágrimas esa declaración, pero tuve que ser fuerte en su momento para no verme débil y no ser egoísta...   
La verdad es que voy a seguir recordando tus manos frías en verano... Y abrazarte bajo el suéter en invierno.
La verdad es que sí sentí esto, y lo sentí bastante, te sentí bastante.
La verdad es que yo tampoco voy a olvidar tu aroma...
La verdad es que... La verdad es que voy a extrañar tu labio inferior y las mordidas de cachetes.
La verdad es que ya estoy extrañando todo eso.
Pero no puedo seguir con esto, porque todavía hay dudas que no encuentran respuestas en mi nublada cabeza.
Pero no me quiero despedir de ti, porque no tiene caso.
Porque prometimos seguir en contacto, ¿recuerdas?
Prometimos no olvidarnos.

Abro tu conversación y la cierro, ya no sé qué decir.
Aunque aún quiero decir mil cosas..
Y la verdad es que no pensé que me fuera a sentir así.
Sólo promete que recordarás lo que te escribo y te seguiré escribiendo.
Porque yo prometo recordarte siempre y mantener contacto contigo, porque te quiero y lo necesito.

viernes, 24 de mayo de 2013

Ya no siento nada

Puedo ver tus fotos mil veces sin querer ir contigo. 
Encontrarme por casualidad mil letras tuyas y no querer leerlas. 
Estar en los lugares que alguna vez recorrimos y no sentirte ahí. 
Oír tu nombre y no pensar en ti. 
Recordar momentos contigo y no querer regresar a ellos. 
Imaginar tus labios cerca de los míos y no querer besarlos. 
Ver mi closet y no querer usar tu ropa. 
Escuchar el poema que me recuerda a ti y no querer recitártelo. 
Puedo imaginarte con otra persona y no sentir envidia o celos. 

Y se acabó. Te acabaste. 
Dejaste de ser esencial en mí.