Me acuerdo muy bien de nuestro primer beso, 10 de Diciembre del 2016, en tu cocina, enfrente del refrigerador con una calcomanía de Pearl Jam, una de las muchas bandas que viste en vivo con tu exnovia. Lo sé por que me lo haz contado, como seis o siete veces.
Ese mismo día conocí a tus roomies y tu mejor amiga que desde ese momento hasta el día de hoy ha sido muy amable conmigo y en tu cumpleaños me dijo que desde que me vio sabía que tenías que quedarte conmigo. Extraño pasar tiempo con ella pero ahora está muy ocupada con su nuevo novio con el que se va a ir a vivir en una semana y adoptaron un perro más grande que su casa.
Me acuerdo de verte, por primera vez en un bar donde no hemos vuelto a ir. Ese día había llegado muy temprano para esta blind date y me dio pena así que fui al oxxo a comprar cigarros, la fila estaba larguísima y la cajera era la peor de todas. Duré un poco más de lo planeado y me dijiste que donde carajos estaba. Posiblemente pensaste que era una cat fish y te había dejado plantado. Platicamos cuatro horas, o cinco o seis. Te abriste de una manera impresionante conmigo. Me contaste desde tus traumas de la infancia hasta por qué dejaste de tomar cerveza oscura y a fumar cigarros que no fueran de uva.
Y se me hace raro pensar en que todo esto fue hace más de un año.
Y que todavía no te enamoras de mi.
Y que tal vez no debías quedarte conmigo.
Y que ya no me gusta Pearl Jam.
No hay comentarios:
Publicar un comentario