domingo, 1 de noviembre de 2015

Titubeo.

Era demasiada la angustia, pero ninguna angustia empezaba con tu nombre
Se siente como un dinosaurio come emociones y ninguna emoción era la serenidad.
Estaba impaciente buscando y encontrando respuestas, tu nombre me sabia a sal de mar, un cristal de sal y yo que siempre se la quito a la comida. Eras un lugar diferente, no había vacío es realmente diferente este lugar, me sudaban las manos y me temblaban las piernas, si me hubieras visto unos segundos antes, se siente como el parque en el que voy a correr cuando no hay nadie, solo se escucha el viento saludando a los árboles, solo se siente esa soledad. Aléjate de mi ventana, no me digas nada o dímelo todos, no estoy segura de que me importe, quiero y sólo quiero volver a donde esa sal de mar me pasaba desapercibida, me da miedo ese cristal. Me da miedo que me sepas a sal.
No son tus labios lo que saben a sal, no eres tú. Porque el jugo de tu cabeza tiene dopamina y se extrae muy fácil cuando estamos juntas. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario