Pues, dicen los astrónomos más chingones, que somos todos ecos del Big Bang. Materia estelar que nos conecta a objetos, personas, animales, planetas y estrellas. Pero, no sabemos vibrar juntos. Creo que de vez en cuando aprendemos a identificar eso y comenzamos a reverberar con la frecuencia de esas estrellas que murieron para que nosotros tengamos vida.
Y es bien loco, porque no sucede fácilmente. En este caso, creo que ha pasado.

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