—¿Cómo estás?
—Pues, ¿Te digo la verdad? Bien. Pensé que iba a estar mal, pero creo que estoy verdaderamente bien. Pensé que las cosas que habían pasado en mi vida (los últimos días) me iban a poner mal. Pero estoy verdaderamente bien. Disfruto, eso me gusta. Sé que todo lo que pase o no pase en mi vida pasa porque PUEDO con eso, porque el Universo o lo que sea sabe que me voy a divertir mucho "resolviendo" o "saliendo adelante" de esos problemas, trabas y desafíos. Por eso estoy bien, no sólo fue un -Bien- de inercia o educación. Hoy me siento muy bien. Hoy nada me duele.
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