martes, 26 de junio de 2012

A veces me gusta esperar

Sólo espero que éste dolor no sea para siempre. Espero que no me duela el no poder hablar contigo como lo hacía antes. Espero que no me duela el no poder besar tus labios, tu cuello, tu frente. Espero que no me duela buscar otras manos que sujetar cuando me sienta sola. Espero que no me duela el no poder compartir mis problemas contigo. Espero que no duela el ya no poder cantarte al oído. Espero que no duela el que no me cuentes todos los días tus días. Espero que no me duela el no saber hasta cuándo voy a volver a verte. Espero que no me duela el saber que tu frente no tocará más mi frente. Espero que no me duela el recordar cuando jugabas con mi cabello y mi rasta. Espero que no me duela escuchar tus canciones favoritas. Espero que no me duela pasar con otras personas a nuestros lugares favoritos. Espero que no me duela pedir nuestra comida favorita. Espero que no me duela el saber que en éste momento estás hablando con alguien más, estés besando a alguien más, estés sujetando otras manos, estés compartiendo tus problemas con alguien, estés cantándole a alguien más al oído, contándole tu día, viendo a alguien más de frente, tocando sus frentes, jugando con su cabello, escuchando en el fondo tus canciones favoritas, en tu lugar favorito, con tu comida favorita. Haciendo todo eso que un día fue nuestro. Así como yo era tuya y tú eras la mayor parte de mi. Pero ahora tengo que partir, pero, no sé, tal vez algún día me recuerdes. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario