En esa estrella a la derecha,
ahí nos recuerdo juntos, recargado el uno con el otro apoyados mutuamente en nuestros hombros, jugando a gritarnos al oído y encontrarle formas a las estrellas. Ahí sobre esa roca que se recargaba en el horrible pasto de ése gran parque por el que tantas veces paso sólo para recordarnos juntos, abajo de esa estrella a la derecha.
En esa estrella a la derecha,
donde nos cantábamos frente a frente canciones que seguramente pocas personas conocen, donde compusiste esa canción de tu mohicana que tanto me gustaba, donde fumamos por primera vez esos Marlboro rojos que sabían a madres, pero hasta hace poco conservé la cajetilla, abajo de esa estrella a la derecha.
En ésa estrella a la derecha,
cuando muchas veces me marcaste en la madrugada, cuando ésa estrella ya tenía muchas amigas a su alrededor, cuando yo nerviosa escuchaba tu voz y se cortaba la mía, cuando prometimos hacer tantas cosas y volver a vernos cada seis meses y no olvidarnos jamás.
En esa estrella a la derecha, en ese recuerdo tuyo, en esa paradoja donde me gusta vivir. Ahí te encuentro siempre que te extraño como lo hice hoy y como lo he echo hace bastantes ayeres, desde que te fuiste.
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